El fabricante de automóviles estadounidense Ford ha comunicado un impacto contable en sus cuentas de 19.500 millones de dólares (unos 18.000 millones de euros) relacionado con su estrategia de vehículos eléctricos, una cifra que representa el ajuste más significativo realizado hasta ahora por un gran fabricante respecto de los planes de electrificación planteados a comienzos de la década.
La compañía ha explicado que buena parte del impacto corresponde a la cancelación de varios modelos eléctricos que estaban en desarrollo desde hace años y que ya no formarán parte de su futura oferta.
Ford ha detallado que 8.500 millones de dólares (alrededor de 7.800 millones de euros) se vinculan con los costes de abandonar varios proyectos de eléctricos puros, entre ellos una pick-up de gran tamaño que la empresa preveía fabricar en Tennessee. Esta factoría, que en 2023 se presentó como unas instalaciones diseñadas para producir hasta 500.000 pick-ups eléctricas al año, fabricará ahora modelos con motor de combustión.
La compañía también ha indicado que otros 6.000 millones de dólares (unos 5.500 millones de euros) proceden del deterioro del valor de su negocio conjunto de baterías con la surcoreana SK On, cuya disolución se había anunciado la semana pasada.
El resto, 5.000 millones de dólares (unos 4.600 millones de euros), figura como gastos adicionales asociados a programas de producción en curso.
De la cifra total, un total de 5.500 millones de dólares (unos 5.050 millones de euros) tendrán impacto directo en la liquidez contable del fabricante entre 2026 y 2027.
Enfoque en híbridos y nueva hoja de ruta comercial
La compañía ha reorientado su estrategia hacia una familia de eléctricos de menor coste desarrollada por un equipo específico en California. Ford ha señalado que el primer modelo de este proyecto será una pick-up de tamaño medio, con un precio previsto de 30.000 dólares (unos 27.600 euros) y lanzamiento estimado para 2027, de acuerdo con Reuters.
La empresa ha reconocido además que su división eléctrica ha registrado pérdidas de 5.000 millones de dólares (unos 4.600 millones de euros) en 2024 y que anticipa nuevos números negativos este ejercicio, bajo un contexto marcado por unos costes de baterías superiores a lo esperado.
Ford ha indicado que la reducción de su exposición a proyectos eléctricos no rentables permitirá mejorar sus resultados en los próximos trimestres y prevé que su negocio de vehículos eléctricos alcance la rentabilidad en 2029, mientras que los híbridos se convertirán en un apoyo fundamental del crecimiento durante los próximos años.
Según sus previsiones, la mezcla global de híbridos, eléctricos de autonomía extendida y eléctricos puros ascenderá al 50% de sus ventas en 2030, en relación con el 17% actual.
La empresa ha puesto como ejemplo la evolución futura de la pick-up eléctrica F-150 Lightning, la que ha sido durante los últimos años su bandera de promoción en el campo del vehículo eléctrico y que pasará a ser un vehículos de autonomía extendida con un generador de gasolina destinado a recargar la batería durante el uso, solución que el fabricante estima que proporcionará hasta 700 millas de autonomía (1.126 kilómetros).








