La propuesta legislativa presentada por la Comisión Europea sobre vehículos corporativos establece que los programas de ayudas públicas destinados al renting quedarán restringidos exclusivamente a turismos, SUV y furgonetas de empresa que sean de cero o bajas emisiones y que estén fabricados en la Unión Europea.
Así lo recoge el marco normativo anunciado por Bruselas cotejado por Fleet People, en el que el texto legal introduce una condición de acceso obligatoria para cualquier incentivo nacional vinculado a la adquisición, arrendamiento o explotación de vehículos corporativos a partir de dos años antes de la aplicación de los objetivos de matriculación, lo que en la práctica sitúa el inicio del nuevo marco en 2028.
En este sentido, y de modo literal, el Artículo 4 del Reglamento establece que, a partir de dos años antes de la entrada en vigor de los objetivos (es decir, desde 2028), «los Estados miembros no podrán conceder ningún apoyo financiero para la compra, leasing, renting u operación de vehículos corporativos que no sean de cero o bajas emisiones».
De modo adicional, la alta institución europea ha indicado de modo expreso en el articulado legal que los países del euroentorno «proporcionarán apoyo financiero para la adquisición de automóviles y furgonetas corporativos solo si los automóviles y furgonetas son fabricados en la Unión Europea».
La Comisión ha indicado que los detalles sobre qué se considerará exactamente como “fabricado en la Unión Europea” se concretarán posteriormente, si bien ha explicado que su objetivo es asegurar que los recursos públicos destinados a la transición hacia flotas de bajas emisiones «refuercen la capacidad industrial europea» y estén alineados con las políticas de competitividad asociadas al nuevo marco industrial comunitario.
Coches ‘made in Spain’ beneficiados
La decisión de Europa impulsará, por tanto, la potencial comercialización de vehículos eléctricos bajo suelo europeo, en un momento en el que, por ejemplo, España ultima la producción en serie de compactos de cero emisiones de precio reducido, como el Cupra Raval en Martorell más el ID.Polo, y a la espera de la también cercana llegada del Volkswagen ID.Cross y Skoda Epiq a la factoría de VW en Landaben (Pamplona).
Otros modelos que se beneficiarán serán el Peugeot 208 eléctrico en Figueruelas (Zaragoza), así como el Leapmotor B10, el VLE de cero eisiones de Mercedes-Benz (Vitoria)
Esta norma forma parte de un paquete regulatorio más amplio que fija cuotas obligatorias de matriculación para vehículos corporativos a partir de 2030 y 2035 y que configura un calendario de transición diferenciado según el tipo de vehículo, según anunció el lunes la Comisión Europea.
Bajo este escenario, España tendrá que cumplir una cuota mínima objetiva de electrificación del 36% para los turismos y SUV corporativos de cero emisiones a partir del año 2030, penetración que se situará en un mínimo del 29% en el caso de los vehículos comerciales de cero emisiones..





