Andábamos pensando en cómo comenzar estas líneas tras haber probado por vez primera el Audi e-tron GT. Y nos viene a la memoria, de modo inmediato, la reflexión que nos hacen los responsables de la marca de los cuatro aros.
“El e-tron GT no es un coche cualquiera”. Rápidamente concordamos esa frase con el tema This is not a Love Song (1983) del grupo Public Image Limited, una rebelde protesta del líder del grupo frente a la petición de escribir una canción de amor pegadiza y superventas por parte de su discográfica. La canción resultó ser un pelotazo transgresor. Transgresor.
Qué gran término para el e-tron GT.
Rebeldía.
¿Quieren electricidad? Sirvámosles un avión supersónico. Con cero emisiones.
Repetimos. Cero.

Para conducir este bólido verde hace falta, como mínimo, disponer de una cierta familiaridad con la conducción pura. El cogotazo aplicado cuando se aprieta el acelerador —tampoco crean que con la mayor brusquedad— es indescriptible.
Volamos.
Qué sensaciones.
La marca de los cuatro aros asegura que este, el primer deportivo eléctrico de su historia, es el mejor Audi jamás fabricado. Lo cierto es que ya hemos probado muchos, muchos automóviles de la casa durante años.

¿Es acertada la apreciación de Audi? Como automóvil, escríbase con mayúscula, lo es. Menudo coche. El e-tron GT tampoco es un vehículo para cualquier consejero delegado.
Ni la compañía alemana quiere que lo sea. Este coche encaja en un perfil de ejecutivo de altas prestaciones, con una conciencia marcadamente ecológica y una querencia tecnológica fuera de toda duda. Audacia.

E-tron GT: Invitación al placer
Este gran turismo dispone de 476CV de potencia y una autonomía eléctrica de casi 500 kilómetros —487—, una cifra realmente destacable. Cuando exista una red de infraestructura de carga rápida extensa, este automóvil podrá recargar cien kilómetros en cinco minutos.
El Audi e-tron GT mide 4,99 metros y cuenta con control por voz natural, sistema de navegación MMI de 10 pulgadas, virtual cockpit plus de 12,3 pulgadas, 405 litros de capacidad de maletero, tapicería de los asientos con un gran componente de material reciclado, control inteligente de marcha por inercia y sistema de carga eléctrica con potencia de 11kW de serie.
Todo en este vehículo, fabricado con un 61% de aluminio en lo tocante a su carrocería, invita a la conducción y al placer, y todo se realiza de un modo sumamente sencillo. Hay que tener pulso para conducir este coche, pero adaptarse a él es increíblemente sencillo cuando apenas ha rodado uno un puñado de kilómetros.

En cuanto a los modos de adquisición del e-tron GT, este cupé de cuatro puertas se puede encontrar en el mercado por un pelín más de cien mil euros, si su idea es comprarlo. Hay que decir que, aparte del GT, también está disponible una versión con un plus de vitaminas, el RS e-tron GT, que cuesta 143.000 euros a cambio de conceder 598CV y 478 kilómetros de autonomía eléctrica al conductor.
Las opciones de renting del e-tron GT no son muy amplias, aunque la ventaja de acceder a este tipo de automóvil reside en que se puede obtener una cuota y financiación completamente a medida. Un precio medio para este cupé se situaría en un escalón por debajo de 1.200 euros mensuales, para un contrato de 15.000 kilómetros anuales durante 48 meses. Con todo incluido.





