La Comisión Europea ha sancionado con 72 millones de euros a varios fabricantes de baterías de arranque y a una asociación sectorial por participar en un cártel que «vulnera las normas de competencia de la Unión Europea», tras explicar que las conductas investigadas se prolongaron durante más de 12 años e involucraron a empresas activas en la venta de baterías para automóviles y vehículos industriales dentro del Espacio Económico Europeo.
Según esta decisión, las compañías Clarios, Exide, FET y Rombat, junto con la asociación EUROBAT, alcanzaron durante el periodo investigado acuerdos y actuaciones coordinadas que afectaron a la comercialización de baterías de arranque en lo relacionado con su precio y posicionamiento.
Hay que recordar que las baterías se utilizan en vehículos con motor de combustión y son un componente clave, tanto en turismos como camiones.
Bruselas ha indicado que el comportamiento sancionado ha limitado la Competencia durante más de una década y que “puede haber provocado precios más elevados” en la fabricación de automóviles y camiones en Europa.
En el caso de Clarios, la empresa no ha recibido multa al haber sido la empresa que reveló la existencia del cártel ante la Comisión.
Exide, de su lado y de acuerdo con Reuters, ha afrontado la sanción más elevada, con 30 millones de euros.




