La imposición de aranceles del 25% a las importaciones de vehículos y componentes procedentes de Canadá y México impactará a la industria de automoción norteamericana con un coste adicional derivado de estas medidas aprobadas el fin de semana por Donald Trump de unos 3.000 dólares (2.928 euros al cambio actual) por automóvil, según estimaciones del sector de automoción manejadas por Bloomberg.
La decisión del presidente de EEUU afectará de modo directo a unas operaciones comerciales que se calculan en unos 210.000 millones de euros, una imposición razonada por la administración estadounidense en aras de la defensa de su estrategia comercial y de seguridad fronteriza.
De inmediato, el Gobierno de Canadá ha anunciado que aplicará aranceles con carácter progresivo a la importación sobre algunos productos estadounidenses y el propio primer ministro del país, Justin Trudeau, ha asegurado que la decisión de EEUU ha obligado a «revisar» la relación comercial con Estados Unidos y a explorar «nuevas alternativas».

Flavio Volpe, presidente de la Asociación de Fabricantes de Componentes de Canadá, ha advertido en declaraciones que recoge Bloomberg de que la industria contará con muchas dificultades para absorber el impacto de los aranceles, lo que incluso podría detener la producción de vehículos en el país en unos pocos días, para acompasar los volúmenes a la demanda.
Casi tres millones de coches exportados desde Canadá
Para dar una idea del poder productivo de Canadá en el concierto norteamericano, baste señalar que el año pasado concluyó con 2,8 millones de vehículos exportados a Estados Unidos. De esta cantidad, General Motors, que es estadounidense, asumió la mayoría, con casi 890.000 vehículos, seguido de Nissan, con 670.000 unidades, Volkswagen con 530.000 vehículos, Stellantis, con 420.000 unidades y Ford, también estadounidense, con 390.000 automóviles.
Otras marcas principales con presencia fabril en Canadá que enviaron vehículos a EEUU en 2024 fueron Kia, con 270.000 unidades, Toyota, con 250.000 vehículos, Mazda, con 210.000, Honda (195.000), BMW (100.000) y Mercedes-Benz, con 58.000 unidades.
El mercado automovilístico de Estados Unidos asumió la importación de casi 16 millones de vehículos en 2024, un enorme pastel que se verá impactado, si se mantienen los aranceles aprobados el sábado por el presidente de Estados Unidos, con al menos 56.000 millones de euros extra, de acuerdo con consultoras como AlixPartners.
En el caso de los constructores de vehículos de México, igualmente afectados por la medida, estos han adelantado múltiples envíos de vehículos a EEUU como medida previa a la entrada en vigor de los aranceles —un 25% de tipo adicional en las importaciones, previsiblemente este martes— y ha quedado a la expectativa de los movimientos que realice la Administración Trump, según ha indicado la patronal del motor mexicana, AMDA.





