Addison Lee, integrada desde el año 2024 en el grupo singapurense ComfortDelGro, considera que la llegada de los nuevos servicios de movilidad autónoma «pueden alterar el equilibrio competitivo en el mercado» si los nuevos actores aplican políticas de precios agresivas apoyadas en su capacidad financiera.
El consejero delegado de Addison Lee, Liam Griffin, ha advertido al respecto que el despliegue de taxis autónomos con tarifas más bajas «puede expulsar a los operadores tradicionales», según ha declarado a The Financial Times.

Griffin ha explicado que existe el riesgo de que las grandes compañías tecnológicas accedan al mercado «con una estrategia de precios reducidos que dificulte la viabilidad de los operadores actuales» y ha puntualizado que la regulación al respecto «debe contemplar tanto el control de licencias como la supervisión de tarifas en esta nueva fase del sector».
El mercado londinense de transporte con conductor afronta así un nuevo escenario competitivo tras la disrupción que ya supuso hace más de una década la entrada de plataformas de ride-hailing como Uber.
En la actualidad, la bajada de bandera de los taxis tradicionales en la ciudad londinense se sitúa en un mínimo de 4,20 libras (4,85 euros al cambio actual) por trayecto, en lo que se interpreta como un entorno regulado que contrasta con el modelo flexible de los nuevos operadores tecnológicos.
Presión sobre las tarifas y modelo de negocio
Las previsiones del sector apuntan a que el coste de los servicios de los taxis autónomos tenderán a reducirse conforme aumente la escala de sus operaciones en el mercado y como un efecto natural de la llegada al mercado de un producto nuevo, y ello ligado a la natural competencia que empujará los precios hacia abajo, al menos en un primer estadio.
En mercados como China, donde la conducción autónoma ya está extendida, los operadores aplican descuentos relevantes para incentivar el uso de taxis autónomos, ha puntualizado FT.

Por su parte, estimaciones de entidades financieras como HSBC citadas por el rotativo inglés sitúan el potencial ajuste de precios en torno al 20% respecto de los servicios con conductor tradicionales como el taxi o el ride-hailing.
Addison Lee ha apuntado al respecto que las leyes «deben anticipar este escenario» mediante una gestión inicial del número de licencias y, en su caso, «mediante la fijación de umbrales tarifarios que eviten distorsiones en el mercado».
Hay que apuntar que la propia compañía de taxis ha indicado que prevé participar en este nuevo modelo de movilidad autónoma mediante acuerdos con «distintos proveedores tecnológicos».
Addison Lee gestiona 43.000 vehículos en Singapur, China, Reino Unido y Australia.
De esa cantidad, 5.000 vehículos se corresponden únicamente con su flota de Londres, que explota de modo comercial con 7.500 conductores profesionales.






