La adquisición de la compañía estadounidense de logística RXO por parte de su rival C.H. Robinson conformará un gigante del sector con una estimación de valor cercana a 25.000 millones de dólares, según ha anunciado la firma compradora.
La clave de la compra de RXO está en el desarrollo y uso de una plataforma digital patentada, RXO Connect, que está impulsada por inteligencia artificial y machine learning y que cotiza, asignar y rastrea camiones con carga en tiempo real.
El acuerdo de venta ampliará también la cobertura y espectro de entregas en el negocio de última milla de C.H. Robinson en Estados Unidos y le ayudará a generar más clientes corporativos grandes, habida cuenta de que RXO ofrece igualmente en sus servicios transporte gestionado y entrega de última milla.
Tras formalizarse el anuncio de intención de compra por parte de C.H. Robinson, el valor de las acciones de RXO se ha disparado un 23% en Bolsa.
Una vez que se cierre el acuerdo, C.H. Robinson prevé unos ahorros casi inmediatos de 300 millones de dólares en sinergias, en un plazo de dos años.
Más ingresos (si el diésel quiere)
Hay que decir, según apunta Reuters, que la empresa ha ido reduciendo su plantilla de modo progresivo en los últimos meses en la medida que los agentes de IA han asumido puestos clave como la fijación de precios de los envíos, la coordinación de recogidas y entregas y la monitorización de la carga en tránsito.
Aunque RXO ha registrado pérdidas anuales en sus dos últimos ejercicios financieros, ha superado las expectativas de beneficios en su trimestre más reciente porque las empresas que se dedican a la intermediación de transporte de mercancías se han beneficiado de un repunte en las tarifas de transporte por carretera en el país (EEUU) por la escasez de conductores impulsada por una nueva regulación al respecto.
Sin embargo, estas alzas también están siendo penalizadas por otro factor externo, las bruscas oscilaciones en los precios del diésel, que están reduciendo al máximo los márgenes del sector del transporte.





