Los talleres pueden generar en torno a 120 euros mensuales con un coche de sustitución en renting a partir de un uso de 15 días al mes y aplicando una tarifa media de 20 euros diarios, lo que sitúa los ingresos en unos 300 euros frente a una cuota mensual de 179 euros, según cifras aportadas por Leaseway.
Ese esquema convierte el vehículo de sustitución en un «activo con capacidad de generar ingresos dentro del negocio de posventa», en lugar de limitarse a un servicio de cortesía para el cliente durante las reparaciones.
La propuesta estimada por Leaseway se basa en la incorporación consolidada del automóvil a la operativa del taller, lo que «permite ofrecer movilidad al cliente de forma directa y reducir la dependencia de proveedores externos de alquiler», habituales en este tipo de servicios.
La compañía ha explicado que el margen económico «depende del nivel de utilización del coche» dentro del taller y aumenta a medida que crece el número de días de alquiler al cliente.
Además de su uso como vehículo de sustitución, el automóvil «puede emplearse en tareas internas como recogidas o entregas», lo que permite ampliar su aprovechamiento dentro de la actividad diaria.






