El Grupo Volkswagen, junto a otros fabricantes europeos como BMW, Mercedes-Benz y Stellantis, asumieron un impacto conjunto superior a 5.500 millones de euros en 2025 derivado de los aranceles a la importación en Estados Unidos, según estimaciones efectuadas por la publicación especializada Automotive News.
Este volumen refleja el efecto directo de las tarifas sobre las cuentas de resultados del sector automovilístico, aunque las propias compañías reconocen que «el impacto real resulta superior al no haberse cuantificado en su totalidad», ha señalado la publicación.
Volkswagen ha aportado la referencia más precisa dentro del sector tras cifrar en 2.900 millones de euros el recorte en su resultado durante los últimos nueve meses del año pasado como consecuencia de las medidas de protección comercial de Estados Unidos.
Dentro de esta cifra y del grupo alemán, Audi concentró un impacto de 1.200 millones de euros, Porsche de 700 millones y la propia Volkswagen de 900 millones de euros.
«Los aranceles no solo han reducido el beneficio, sino que han introducido cambios estructurales en el mercado que condicionan la rentabilidad futura de los modelos exportados a Estados Unidos», ha indicado la dirección financiera e Volkswagen y según reseña Automotive News.
En el caso de BMW y Mercedes-Benz, estas también han reflejado la presión arancelaria en sus cuentas, aunque con un menor detalle específico en cuanto a su cuantificación.
BMW ha asegurado que los aranceles han reducido su EBIT (beneficio antes de impuestos e intereses) de la división de automoción en torno a 1,5 puntos porcentuales en 2025, lo que equivale a un impacto cercano a 1.400 millones de euros, según estimaciones de analistas financieros mencionados por la publicación.
Para el ejercicio en curso, la previsión de BMW apunta a un efecto adicional próximo a los 1.200 millones de euros por el impacto auspiciado por la Administración Trump.

Mercedes, críptica; Stellantis, hasta 1.600 millones este año
Por su parte, Mercedes-Benz ha vinculado también los aranceles a la evolución de su rentabilidad, con una caída del retorno ajustado sobre ventas en su división de automóviles desde el 8,1% obtenido en 2024 hasta el 5% al finalizar el curso pasado.
La compañía ha incluido estos costes dentro de un conjunto de factores que también incorpora «la evolución de divisas, la presión sobre precios y la reducción de volúmenes comerciales».
Otro gigante del sector de automoción, Stellantis, ha estimado en unos 1.200 millones de euros el impacto de los aranceles en 2025, «especialmente vinculado a vehículos producidos en México y Canadá para el mercado estadounidense».
La compañía, igualmente, ha anticipado que la introducción de un arancel del 15% sobre los vehículos fabricados en la Unión Europea podría elevar el impacto hasta unos 1.600 millones de euros adicionales en 2026.
Otras marcas como Volvo han apuntado a un efecto neto de unos cien millones de euros «tras aplicar medidas de compensación».
hay que recordar que este contexto arancelario está llevando a las marcas de automóviles a revisar su estructura industrial y acelerar hacia nuevos planes de localización o relocalización en Estados Unidos con el objetivo de reducir la exposición a las nuevas tasas.






