El fabricante de automóviles Mazda acaba de presentar la tercera generación del CX-5, que incorpora un motor de gasolina 2.5 e-Skyactiv G de 141 CV con sistema de hibridación ligera de 24 voltios, mayor distancia entre ejes y un volumen de maletero de 583 litros en su configuración estándar.
El nuevo Mazda CX-5 incrementa bastante su longitud (+115 milímetros), su anchura en 15 milímetros y su altura en 30 milímetros respecto de la generación anterior, lo que permite ampliar el espacio para las plazas traseras y la capacidad de carga.

Con los asientos abatidos, el volumen alcanza 2.019 litros. La distancia entre ejes se sitúa en 2.815 milímetros, mientras que la longitud total es de 4.690 milímetros.
Desde el lanzamiento de la primera generación en 2012, el CX-5 ha superado los cinco millones de unidades producidas y vendidas a escala global, con un acumulado de 5.097.196 unidades fabricadas hasta 2025. En 2024 registró 345.217 ventas y en 2025 sumó 334.578 entregas.
Durante 2025 Mazda matriculó en España 19.000 unidades, un 8% más que en 2024.

En el aspecto técnico, el CX-5 sustituye el anterior motor de dos litros por el 2.5 e-Skyactiv G atmosférico de cuatro cilindros, con 2.488 centímetros cúbicos, 238 Nm de par máximo y transmisión automática de seis velocidades. Este propulsor destaca por su funcionamiento muy suave.
Cuatro acabados y propuesta de renting
En versión de tracción delantera acelera de 0 a 100 kilómetros por hora en 10,5 segundos y fija un consumo combinado WLTP de 7,0 litros cada 100 kilómetros. Las variantes con tracción total homologan entre 7,4 y 7,5 litros a loa 100 kilómetros.

El sistema Mazda M Hybrid integra un generador reversible, batería de ion litio de 24 voltios y recuperación de energía en frenada. Por primera vez en este modelo, la hibridación ligera trabaja de forma coordinada con el sistema de frenado electrónico. El conjunto mantiene la etiqueta ECO de la DGT.
En el interior incorpora una pantalla táctil de 12,9 pulgadas en las versiones de acceso y de 15,6 pulgadas en el acabado superior, además de cuadro digital de 10,25 pulgadas y proyección Head Up Display a partir del nivel Centre-Line.
La gama se estructura en cuatro acabados, Prime-Line, Centre-Line, Exclusive-Line y Homura, con posibilidad de tracción delantera o total. En seguridad, el modelo integra sistemas avanzados de asistencia a la conducción, entre ellos frenada de emergencia, control de ángulo muerto, asistente de tráfico y crucero y monitor de visión 360 grados.

El fabricante indica que el vehículo ha obtenido cinco estrellas en las pruebas Euro NCAP en su última evaluación.
El precio del CX-5 con el acabado básico Prime Line es de 35.200 euros, que son unos 2.300 euros menos de lo que costaba su antecesor, con motor 2.0. Además, con el descuento de lanzamiento de 4.205 euros y otros mil de financiación se queda en 29.995 euros.
Asimismo, hay un renting por 426 euros más impuestos y sin entrada.
Eurotax ha estimado para este modelo un valor residual a 36 meses del 65%, «superior al de la mayoría de sus rivales», según la marca.





