La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a esta operación, que incluye no solo la provisión de los vehículos, sino también elementos asociados al servicio como los sistemas de información al usuario, las marquesinas y el mantenimiento integral de los vehículos, según ha informado el Ayuntamiento de Ronda.
hay que recordar que este contrato se ha articulado finalmente después de varios intentos previos de licitación que no prosperaron, lo que ha llevado al consistorio a avanzar hacia un modelo de gestión directa.
La alcaldesa, Mari Paz Fernández, ha señalado al respecto que que con esta fórmula de arrendamiento se pretende «garantizar la continuidad del servicio ante las dificultades que presenta su explotación en ciudades de tamaño medio».
El plan se acompaña de un estudio de viabilidad que se someterá a exposición pública durante un plazo de 30 días, «con el objetivo de definir las condiciones operativas y económicas del nuevo sistema de transporte urbano» de la localidad.
En cuanto al horizonte temporal de 10 años, este sitúa el gasto anual medio del Consistorio en 200.000 euros y teniendo en cuenta que será un contrato integral de renting.
En concreto, el nuevo proyecto de movilidad incorporará una flota de tres autobuses cien por cien eléctricos y adaptados, lo que implica «la eliminación de emisiones» en el servicio urbano y l»a mejora de la accesibilidad para los usuarios».
El diseño del contrato incluye también la instalación de infraestructuras complementarias y el desarrollo de herramientas informativas para los viajeros, según el Ayuntamiento.






