La rent a car alemana Sixt ha conseguido convencer sobre la campana a los mercados financieros después de anunciar el pasado miércoles un incremento en su beneficio neto correspondiente a 2025 del 17,2% y tras llevarse al bolsillo 285,8 millones de euros, respecto de los 243,9 millones que ganó un año antes.
El dato ha supuesto un auténtico soplo de aire fresco para la empresa con sede en Pullach ya que solo un día antes del anuncio de sus resultados anuales, el martes 6 de marzo, situaba el valor de su acción en su mínimo histórico reciente, con 60,25 euros por título.
El registro del martes desbancó el mínimo de 60,35 euros de suelo que tocó la empresa en septiembre de 2024 y sin tener en cuenta la atípica pandemia, periodo en el que la acción del grupo alquilador se instaló en una anómala cifra por debajo de 50 euros.
La realidad para Sixt es que su ejercicio contable correspondiente al ejercicio pasado ha sido positivo, tras experimentar también un crecimiento en sus ingresos del 7% y hasta 4.282,9 millones de euros.

Europa marca la batuta de los ingresos
La empresa controlada por la familia Sixt elevó su facturación en todas las regiones en las que opera, con el plus añadido de que aportó las mejores cifras de alza en un deprimido continente europeo, donde sus ingresos crecieron un 12,6%, hasta 1.739,2 millones de euros.
En el caso particular de Alemania, el país que supone la mayor parte de sus ventas, aumentó su facturación hasta 1.164,6 millones de euros, un 2,6% más, y también cabe destacar el aumento de su negocio en Norteamérica, la región en la que ha puesto el ojo desde hace algunos ejercicios con la idea de expandir de modo exponencial sus registros.
Aunque los ingresos en la zona no fueron especialmente intensos, sí que se anotó un aumento del 4,1%, con 1.386,6 millones de euros.
Hay que apuntar, no obstante, que aun contando con los buenos resultados de la empresa durante el ejercicio pasado, su escala de deuda continúa creciendo de modo significativo, y en 2025 se ubicó en 4.994,3 millones de euros, lo que representó un alza importante en comparación con los 4.422 millones de 2024, esto es, un 13% más.
En este sentido, la deuda a corto plazo de la rent a car, sumando provisiones, es de 2.012,49 millones de euros al cierre del 31 de diciembre pasado, lo que implica un aumento del 26,1% en sus obligaciones a corto o cerca de 500 millones más.
La acción se sitúa en la franja de 67 euros
Dicho esto, y tras el pico de suelo alcanzado el pasado martes (61,25 euros), el valor de Sixt no ha hecho sino crecer, y eso que hay que tener también muy en cuenta la escalada bélica en Irán, sin la cual, más que de seguro, el alza bursátil de la empresa habría sido mayor y bajo un entorno actual generalizado de caídas en todos los índices bursátiles del planeta.
Cada acción de Sixt cotizaba al cierre de la sesión a 67 euros, lo que implica un fuerte repunte del 93,8% o de 5,75 euros.
Sixt ha anunciado que prevé alcanzar un nuevo récord de facturación cuando concluya el ejercicio actual, que en concreto ha cifrado en entre 4.450 y 4.460 millones de euros.
Con ese dato estimado, prevé obtener un margen de beneficio antes de pagar al fisco del 10%.
La empresa gestionaba al cierre del año pasado una flota de 196.900 vehículos.






