El fabricante de automóviles Honda prevé cerrar el ejercicio fiscal con unas pérdidas de hasta 3.300 millones de euros y después de registrar un impacto contable de unos 14.400 millones de euros asociado a la cancelación de varios proyectos de vehículos eléctricos y a ajustes en su actividad internacional.
La compañía ha comunicado estas previsiones tras revisar su estrategia industrial ante una demanda de automóviles eléctricos inferior a lo previsto, según ha informado Reuters.
El grupo japonés ha explicado que la mayor parte de ese ajuste procede de la decisión de cancelar tres modelos eléctricos que estaban previstos para su producción en Estados Unidos.
La revisión de estos proyectos forma parte de una reevaluación más amplia del plan de electrificación del fabricante, que había planteado una expansión significativa en este segmento durante la presente década.
El impacto total derivado de estas decisiones alcanzará los 14.500 millones de euros, cifra que incluye tanto la cancelación de inversiones vinculadas a esos programas industriales como ajustes relacionados con la evolución del mercado de vehículos eléctricos.
Ajustes añadidos en EEUU y China
La compañía también ha revisado el valor de su negocio en China, donde la competencia de fabricantes locales con vehículos de alta integración tecnológica y fuerte componente de software ha reducido la capacidad competitiva de algunos modelos de la marca japonesa.
El consejero delegado de Honda, Toshihiro Mibe, ha señalado que la demanda de automóviles eléctricos se ha reducido de forma significativa respecto a las previsiones iniciales, lo que dificulta mantener niveles de rentabilidad en determinados proyectos industriales vinculados a esta tecnología.
Las nuevas estimaciones financieras del grupo contrastan con la previsión anterior, que apuntaba a un beneficio anual de 3.400 millones de euros.
Si se confirma el escenario revisado, el fabricante registrará su primera pérdida anual desde su salida a Bolsa en 1957.
El ajuste anunciado por Honda se suma a decisiones similares adoptadas por otros fabricantes globales, que han revisado sus planes de electrificación tras detectar un crecimiento de la demanda eléctrica mucho menor que lo esperado.
En paralelo a esta revisión estratégica, Honda ha indicado que reforzará su presencia industrial y comercial en India, un mercado que el fabricante considera con mayor potencial de crecimiento dentro de su planificación futura.





