El grupo automovilístico Volkswagen ha superado un volumen de producción acumulada de cinco millones de motores eléctricos a escala global, una cifra que procede de su red industrial en Europa y Asia con instalaciones en Győr, Tianjin, Zuffenhausen y Kassel, esta última como centro principal de la división Volkswagen Group Components.
En este último caso, la factoría de Kassel aumentó su fabricación un 24% durante 2025, dentro de un esquema productivo «destinado a abastecer a varios modelos eléctricos de gran volumen comercializados por las marcas del consorcio».
Estos sistemas de propulsión se integran en vehículos eléctricos de distintas gamas, lo que sitúa la producción de motores como uno de los elementos industriales relevantes dentro del despliegue eléctrico del grupo.
Al respecto, el responsable de Tecnología del Comité Ejecutivo del Grupo Volkswagen, Thomas Schmall, ha señalado que este nivel de producción permite a la compañía «mantener el control sobre el desarrollo de los sistemas de propulsión».
El grupo está trabajando de modo intenso en la actualidad en una nueva generación de propulsores de cero emisiones que se utilizará en la futura gama familiar de urbanos compactos eléctricos de la compañía, que incluirá modelos como el ID.Polo, el Epiq de Skoda y el Raval de Cupra, además del ID. Cross, todos ellos fabricados, además en suelo español (Pamplona y Martorell).
Para estos vehículos está prevista la utilización de un motor eléctrico basado en tecnología de 400 voltios que incorporará carburo de silicio como semiconductor y que estará disponible con potencias comprendidas entre 85 kilovatios —116CV— y 166 kilovatios —226CV—.
El desarrollo interno de estos componentes «permitirá ajustar los costes industriales», ha asubrayado Volkswagen, así como «acortar los plazos asociados» al lanzamiento de nuevos automóviles eléctricos.





