El sordo clamor en forma de petición para que el renting formara parte del próximo programa de incentivos públicos para comprar vehículos ecológicos ha surtido efecto después de que el Ministerio de Industria acabe de anunciar de modo oficial el pistoletazo de salida para el Plan Auto+, dotado con 400 millones de euros con carácter retroactivo al 1 de enero pasado y únicamente válido para vehículos eléctricos puros y enchufables.
El nuevo paquete de ayudas estatal se sostendrá sobre tres patas principales en función del denominado por el Ejecutivo como ‘criterio EEE’ (Eléctrico, Económico y Ecológico), que asignará diferentes porcentajes en función del cumplimiento de cada uno de los requisitos de cada ‘E’ y con un tope de ayuda por persona de 4.500 euros.
En el caso de la premisa ‘Eléctrico’, el solicitante podrá obtener un 50% del máximo de 4.500 euros si compra un eléctrico puro y un 25% si es híbrido enchufable; la segunda ‘E’ (Económico) suma a esos porcentajes un 25% sobre el máximo si el vehículo que se adquiere —M1 de máximo nueve plazas— es eléctrico puro y cuesta hasta 35.000 euros, un 15% si cuesta más, con un tope de 45.000 euros; la tercera ‘E’ que completa los requisitos tiene que ver con la producción local: si el coche comprado se ha fabricado en Europa, se otorga otro 15%, y si además una parte de la fabricación de la batería se realiza en Europa, se aporta otro 10%.
Es decir, para disponer de los 4.500 euros, el coche debe ser 100% eléctrico (50%), costar menos de 35.000 euros (25%), estar fabricado en la UE (15%) y con baterías made in Europa (10%).
Para el resto de vehículos, es decir, los eléctricos puros o híbridos enchufables con un precio antes de impuestos e incluyendo descuentos superior a 45.000 euros, habrá un descuento único del 25% sobre el máximo de la ayuda o 1.125 euros, una cifra inapreciable para esa escala de gamas.
Las furgos, sin límite de precio
Hay que decir, asimismo, que no existirá limitación de precio máximo de venta al público para acceder a las ayudas en el caso de los vehículos comerciales N1 (las furgonetas de hasta 3500 kilogramos de peso) ni para los cuadriciclos, pero sí, de 10.000 euros, para las motos de más de 50 centímetros cúbicos.
Retomando el plano del renting de vehículos, el Plan Auto+ ha sido incluido finalmente, si bien el Gobierno nunca lo contempló en el inicio de las negociaciones ni cuando presentó el Plan de modo público, en diciembre pasado.
Su introducción, en la práctica, afectará poco o nada al ámbito de las flotas de vehículos en términos generales, y casi en nada al sector del renting, responsable solo en el último mes del 28% de las matriculaciones de automóviles en España.
Aunque aún no está escrita la letra pequeña del Plan Auto+ en el BOE, lo cierto es que el avance efectuado por el Ministerio de Industria deja poco alcance desde ya al renting.
Industria ha señalado al respecto que “las ayudas quedan limitadas a 1 vehículo por beneficiario. En el caso de que el beneficiario fuera una empresa, se podrá obtener un máximo de 10 vehículos con ayuda”.
El renting para particulares, fuera de juego
Ello se traduce en que, además de las personas físicas, lo que incluye a los autónomos, también pueden formar parte del plan “las empresas con personalidad jurídica propia y las personas físicas que desarrollen actividades económicas, siempre que se encuentren dados de alta en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria”.
En una primera lectura, quedan fuera las operaciones efectuadas por los clientes privados cuando quieran acceder a un renting para particulares, una fórmula que, precisamente, está creciendo de modo importante en los últimos años.
Ha mencionado el Ministerio de Industria y de modo directo a las empresas de renting, al incluir de modo fehaciente como beneficiarias del programa “concesionarios, puntos de venta y empresas de renting podrán ayudar a tramitar las solicitudes de ayuda, siempre que se trate de empresas autorizadas para la comercialización de vehículos mediante venta o renting que operen en el territorio español”), pero la base del plan, otorgando una única renovación por persona física y 10 por empresa, deja fuera de juego al renting, cuyas renovaciones de flota se cuentan por decenas, centenas y miles de vehículos con carácter anual.
Respecto de ello, también hay que puntualizar que existe un programa específico para empresas grandes, el Moves Flotas+ aprobado en diciembre pasado con 50 millones de presupuesto y cuyas peticiones se cierran de modo formal el próximo 10 de febrero, pero ni el nuevo plan se puede combinar con el Moves Flotas+ (así lo ha puntualizado Industria) ni este último se ha concretado todavía en nada, ya que su diseño no otorga ayudas al pedirse, sino que son los potenciales beneficiarios los que ‘se apuntan’ al mismo y, cuando concluya el ciclo de peticiones —el 10 de febrero—, se estudiarán las mismas para ser —o no— concedidas las ayudas.
En el caso concreto del plan anunciado hoy, y aunque las renovaciones habituales en el renting no se hagan de una tacada cuando la empresa de renting suministra una flota a una empresa, el límite de 10 unidades se antoja inasumible para esta actividad por su escaso valor numérico.
Las ayudas sí pueden resultar un buen punto de enganche para los profesionales autónomos, ya que la deducción pública se sumará a la propia del negocio de esta actividad por la vía del IVA y del IRPF.
También para las empresas de tamaño pequeño que tengan que afrontar una pequeña renovación de flota o iniciar el camino ecológico cambiando alguno de sus vehículos de tecnología tradicional por un eléctrico o un híbrido enchufable.





