El nuevo plan de ayudas al vehículo eléctrico de Alemania, dotado con 3.000 millones de euros, estará abierto a todos los fabricantes, incluidos los chinos, en un movimiento con el que el Gobierno federal busca reactivar un mercado automovilístico resentido tras la retirada abrupta de los incentivos públicos a finales de 2023.
El programa, que se aplicará con carácter retroactivo desde comienzos de este ejercicio y se extenderá hasta 2029, financiará la compra o el renting y leasing de hasta 800.000 vehículos nuevos.
El ministro de Medio Ambiente, Carsten Schneider, ha defendido que el esquema no incorporará restricciones geográficas, al considerar que la competencia debe afrontarse sin barreras.
“No veo esa supuesta gran afluencia masiva de fabricantes de automóviles chinos en Alemania, ni en las cifras ni en las carreteras, y por eso afrontamos la competencia y no imponemos ninguna restricción”, ha señalado en declaraciones que recoge The Financial Times.

En este sentido, las ayudas se orientarán a rentas bajas y medias, con importes que oscilarán entre 1.500 y 6.000 euros en función del tamaño del hogar y de los ingresos imponibles totales.
El programa incluirá también a los híbridos enchufables que se sitúen por debajo de un determinado umbral de emisiones y a los modelos de autonomía extendida, en los que la batería puede cargarse mediante un generador de combustión.
Un giro tras el desplome del mercado
Hay que recordar que la retirada del anterior plan provocó que las ventas de vehículos eléctricos en Alemania registraran en 2024 una abrupta caída del 27%.
Desde entonces, el mercado ha mostrado signos de recuperación y en el ejercicio pasado se matricularon en el país unos 545.000 nuevos vehículos eléctricos, una cifra superior a la de 2023.
El planteamiento alemán contrasta con el adoptado por otros gobiernos europeos, como en Reino Unido, con un programa similar de incentivos que incorporó normas que en la práctica excluían a los fabricantes chinos.
En Alemania, por el contrario, el Ejecutivo ha optado por un enfoque abierto, pese a que la Unión Europea mantiene aranceles antisubvenciones sobre las importaciones procedentes de China, reseña el FT.
Las marcas del gigante asiático han ganado visibilidad en el mercado alemán, aunque su peso sigue siendo reducido frente al de los constructores nacionales. BYD vendió en Alemania en 2025 unos 23.000 automóviles, ocho veces más que el año anterior, pero todavía representa menos del 1% del mercado total.
En España, la misma marca ha matriculado 25.552 unidades, con un crecimiento del 373%, lo que refleja una penetración mucho más elevada.
La patronal alemana del automóvil, VDA, ha acogido con satisfacción el anuncio del nuevo programa, aunque ha advertido de que su efecto podría diluirse si no se acompaña de mejoras estructurales.
La presidenta de la organización, Hildegard Müller, ha subrayado que una red de recarga densa y una energía asequible resultan “cruciales para el crecimiento sostenible de la electromovilidad”.





