La empresa de ride-hailing Uber y la tecnológica china Baidu han acordado desplegar un servicio de taxi autónomo en Dubái apoyado en la plataforma Apollo Go, que ha completado más de 17 millones de viajes y supera los 240 millones de kilómetros de conducción autónoma en 22 ciudades.
El lanzamiento se realizará en colaboración con la Roads and Transport Authority (RTA) y permitirá solicitar estos vehículos desde la aplicación de Uber en zonas concretas del distrito de Jumeirah, con una expansión posterior condicionada al desempeño operativo y a las autorizaciones regulatorias.
La iniciativa se alinea con el objetivo estratégico del Emirato de que el 25% de todos los desplazamientos se realicen mediante sistemas de conducción autónoma en 2030, bajo una política pública que autoriza la circulación de vehículos sin conductor en vías abiertas.
Baidu trabaja en el negocio del taxi autónomo desde 2022 y ha elevado recientemente su volumen semanal por encima de los 250.000 trayectos.
Oriente Medio, un polo de conducción autónoma
El despliegue anunciado por Baidu forma parte de una expansión más amplia de las compañías chinas de conducción automatizada hacia Oriente Medio, mercado que concentra marcos regulatorios favorables y programas estatales orientados a acelerar la movilidad inteligente.

Competidores de Baiud como WeRide han acordado también recientemente y junto con Uber la implantación de al menos 1.200 taxis autónomos en Abu Dabi, Dubái y Riad, con un calendario que prevé completar el despliegue total en 2027.
La flota estará disponible a través de la aplicación de Uber y se ampliará de forma progresiva con servicios totalmente operados sin conductor en áreas centrales de estas ciudades.
De su lado, los planes de Baidu se producen tras anunciar en diciembre sus planes para introducir un servicio de conducción autónoma en Londres.
Apollo Go ha recorrido más de 140 millones de kilómetros en modo completamente autónomo y continúa ampliando su huella internacional mientras varios fabricantes y tecnológicas aceleran acuerdos para desplegar flotas de este tipo en entornos urbanos.
Por ejemplo, Stellantis y Pony.ai firmaron en octubre del año pasado un memorando de entendimiento para impulsar el desarrollo de taxis autónomos en Europa mediante la integración del software de conducción automatizada de Pony.ai en una plataforma eléctrica de furgones de tamaño medio.
Pony.ai ha anunciado recientemente, además, el inicio de la producción en serie del robotaxi bZ4X desarrollado junto con Toyota, con un plan industrial que contempla fabricar más de mil unidades este mismo año y elevar su flota total por encima de los 3.000 vehículos.





