Desde que comenzó su actividad fabricando los Mini Authi allá por 1966, la factoría de Landaben ha sido una empresa clave del tejido industrial navarro. El año pasado produjeron 225.225 unidades de los modelos T-Cross y Taigo, teniendo en cuenta que la del Polo cesó en julio de 2024 para trasladarla a Sudáfrica.
Sus cifras sitúan a Landaben como la quinta fábrica mundial por volumen de producción de las dieciséis plantas de turismos y vehículos comerciales de la marca (sin contar camiones ni autobuses), sólo por detrás de Wolfsburg (Alemania), Bratislava (Eslovaquia), Puebla (México) y Palmela (Portugal).
Sus 225.000 unidades representan un 7,5% de los coches ensamblados en las fábricas de la marca Volkswagen en todo el mundo. La gran mayoría de los coches se destinó a la exportación, con Alemania (18,9%) como el principal destino de los treinta y ocho países receptores de los vehículos producidos en Pamplona.

Le siguieron Turquía (15,1%), Italia (11,5%) y Francia (8,1%). En España se quedaron un 11,3% de ellos. Por lo que a la motorización respecta, un 72,76% de los coches montaron el propulsor de 1.0 litros y 85 kW; un 17,80%, el 1.0 de 70 kW; y un 9,44%, el 1.5 de 110 kW.
El 66,8% de los clientes optó por el cambio automático DSG, frente al 63% del año anterior. También es interesante que los dos colores más usados fueron el gris ceniza (19,6%) y el negro (18,2%). El 12,2% de los coches fueron expedidos a países de conducción por la izquierda (con el volante a la derecha).
El descenso con respecto a los 274.688 coches producidos en 2024 se debe, principalmente, a la reducción de la capacidad productiva de la fábrica debido a las obras necesarias para facilitar la integración de los dos modelos eléctricos (Škoda Epiq y Volkswagen ID.Cross), que en 2026 se unirán a los actuales T-Cross y Taigo de combustión.
Por modelos, 133.838 coches fueron T-Cross, 91.186 Taigo, y 201 preseries del Škoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross.





