La multinacional automovilística india Tata Motors se prepara para concurrir a una licitación pública de hasta 6.000 autobuses eléctricos en India, un proceso impulsado por las autoridades que requerirá a los adjudicatarios no solo suministrar los vehículos, sino también operarlos y mantenerlos durante un periodo de 12 años.
El gigante del motor asiático, propietario de las enseñas Jaguar y Land Rover, aborda este concurso tras haber entregado ya unos 3.600 autobuses eléctricos en distintas ciudades del país a lo largo de los últimos siete años.
Hay que decir que esta próxima licitación de 6.000 autobuses eléctricos se perfila como el mayor proceso de contratación pública de estas características en toda la historia de India.
El consejero delegado del grupo, Girish Wagh, ha explicado que el modelo de contratación solicitado por el Ejecutivo implica asumir responsabilidades que van más allá de la fabricación.
“Operar autobuses durante 12 años no se trata solo de suministrar vehículos, se trata de la gestión de la seguridad, el tiempo de actividad, la comodidad de los pasajeros, las sanciones y los cobros durante todo el período”, ha señalado el directivo a la agencia de noticias Bloomberg.
“Esos riesgos tienen que estar incluidos en el precio”, ha añadido.
La estructura de estas licitaciones, promovidas por la entidad Convergence Energy Services, la agencia pública que agrupa la demanda de autobuses eléctricos, ha favorecido en procesos recientes a nuevos competidores y rivales de Tata que han presentado ofertas más bajas.

Salida a Bolsa y compra de Iveco
Algunos de los adjudicatarios más agresivos en precio han comenzado a revisar sus planteamientos tras enfrentarse a la operativa real de los contratos, de acuerdo con las declaraciones del directivo.
Mientras tanto, Tata ha asegurado que ya ha completado las entregas correspondientes a sus pedidos vigentes de autobuses eléctricos y ha obtenido recientemente un contrato estatal de menor tamaño en la región de Tamil Nadu para 200 buses.
Hay que apuntar también que la entrada en el concurso de Tata se ha efectuado a través de su división de vehículos comerciales e industriales, que comenzó a cotizar de forma independiente en noviembre del año pasado y que ahora prepara ahora su primera gran ofensiva de producto trabajando de modo independiente a su matriz.
También es relevante para el lector recordar que Tata adquirió recientemente el negocio de vehículos comerciales de Iveco Group por cerca de 4.000 millones de euros, en una operación que aún necesita de la aprobación de las autoridades de Competencia de la UE.





