La entrada en vigor de la normativa Euro 6e-bis, obligatoria para todos los modelos a la venta desde el pasado 1 de enero, elevará de forma significativa los valores homologados de consumo y emisiones de los vehículos híbridos enchufables, un cambio que «ya está obligando a los fabricantes a rehomologar buena parte de su oferta» para poder seguir comercializándola en la Unión Europea, de acuerdo con una guía técnica elaborada al respecto por Arval Consulting.
Este nuevo marco persigue una mayor concordancia entre los resultados obtenidos en laboratorio y las condiciones reales de uso, con especial foco en los PHEV, cuya certificación de emisiones de CO₂ se aleja ahora de las metodologías anteriores.
Mientras las sucesivas evoluciones de la Euro 6 se centraron en reducir contaminantes regulados como los óxidos de nitrógeno y las partículas, la Euro 6e-bis introduce exigencias específicas sobre el uso real del modo eléctrico y sobre el cálculo del llamado factor de utilidad, según detalla la consultora de movilidad del Arval.
En este sentido, la norma amplía de forma sustancial la “distancia simulada de conducción” utilizada para certificar los PHEV, que pasa de 800 kilómetros a 2.200 kilómetros.
Este parámetro determina qué parte del recorrido se realiza en modo eléctrico frente a combustión y, en la práctica, reduce el peso relativo del uso eléctrico en el cómputo final, lo que eleva los valores oficiales de consumo y emisiones.
Pruebas más exigentes y emisiones al alza
Junto a este ajuste metodológico, la Euro 6e-bis endurece las condiciones de las pruebas de Emisiones Reales de Conducción, ampliando, entre otros parámetros, el rango térmico en el que se realizan los ensayos, que ahora abarca de 0 grados a 35 grados centígrados.
Además, los márgenes aplicables a los sistemas portátiles de medición se mantienen más estrictos que en normativas previas, lo que refuerza la exigencia sobre los resultados finales, según recoge Arval Consulting.
Las consecuencias económicas de estos cambios son directas. En numerosos modelos híbridos enchufables, los valores certificados de CO₂ se incrementan de forma notable respecto a las cifras previas. La guía de Arval Consulting pone como ejemplo un Ford Kuga PHEV, que ha pasado de homologar 0,9 litros por 100 kilómetros y 20 gramos de CO₂ por kilómetro a registrar 2,7 litros por 100 kilómetros y 52 gramos de CO₂ por kilómetro tras su adaptación a la nueva metodología.
Esta evolución obliga a los fabricantes a rehomologar todos los modelos que no se ajustaran ya a la Euro 6e-bis antes del 1 de enero de 2025, si desean mantenerlos en catálogo.
Al mismo tiempo, las nuevas cifras inciden directamente en el cumplimiento del límite medio de 115 gramos de CO₂ por kilómetro que deben respetar las marcas hasta 2027 para evitar sanciones comunitarias.
En el ámbito de las flotas, este escenario introduce «un elemento adicional en la toma de decisiones», segun Arval Consulting. El aumento de las emisiones homologadas acerca a determinados PHEV a umbrales fiscales sensibles y puede modificar su encaje económico frente a otras tecnologías.
La consultora apunta que, si un modelo supera los 120 gramos de CO₂ por kilómetro tras la rehomologación, quedaría sujeto al impuesto de matriculación del 4,75%, un recargo que impacta directamente en el precio final y en el coste total de uso.





