Los constructores europeos de vehículos industriales han reiterado su compromiso con la transición hacia la neutralidad climática pero han advertido de que las condiciones necesarias para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones de 2030 «siguen sin estar garantizadas».
El aviso, efectuado por la patronal de automoción europea ACEA, coincide con la convocatoria de una serie de reuniones de alto nivel que la Comisión Europea celebrará la próxima semana para debatir sobre el futuro del sector automovilístico.
«El segmento de camiones y autobuses representa la columna vertebral de la economía continental y ha destinado miles de millones de euros al desarrollo de modelos de cero emisiones capaces de cubrir todas las necesidades de transporte», ha señalado ACEA.
«No obstante», ha remarcado la asociación, «la cuota de este tipo de vehículos apenas alcanzó el 3,5% del mercado en la primera mitad de 2025 y debería crecer hasta al menos el 35% en un plazo de cinco años para ajustarse a las exigencias comunitarias».
Los fabricantes señalan que los elementos imprescindibles para facilitar este cambio, comon las conexiones de red eléctrica, la aprobación definitiva de la Directiva de Pesos y Dimensiones y la puesta en marcha de medidas clave como tarifas competitivas de recarga, incentivos específicos o sistemas de peajes basados en emisiones de CO₂, «aún no se han consolidado ni están donde deberían estar».

Cuestión de política, no de ingeniería
El sector espera abordar estas cuestiones la próxima semana con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y con los comisarios Wopke Hoekstra y Dan Jørgensen en los encuentros previstos.
«Estamos entregando vehículos y ofrecemos soluciones de cero emisiones para todas las necesidades de transporte, pero la mayoría de las condiciones necesarias no existen hoy. Si las demás piezas no encajan, fracasaremos. No es un fallo de ingeniería, es un fallo de política», ha asegurado sobre la cuestión el consejero delegado de Scania, Christian Levin, quien a su vez ejerce como presidente del Consejo de Vehículos Comerciales de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA).
Levin ha explicado que la Comisión «debe acelerar» la revisión del Reglamento de CO₂ para vehículos pesados con el fin de reflejar mejor las interdependencias del transporte y la logística.
«Esto no puede esperar hasta 2027. Necesitamos una evaluación urgente y un seguimiento de las condiciones habilitadoras más críticas para la transición hacia la neutralidad climática del transporte pesado por carretera. El éxito no depende solo de los fabricantes, pero somos los únicos actores expuestos a sanciones desproporcionadas por incumplimiento, a pesar de estar preparados para entregar”, ha asegurado.





