La compañía industrial angoleña Opaia ha puesto en marcha en Luanda la primera y única planta operativa de ensamblaje de vehículos del país, una instalación con capacidad para producir hasta 23.000 turismos y vehículos ligeros y 1.000 autobuses al año, ubicada en la denominada como ‘Zona Económica Especial’ de la capital y concebida como núcleo de una incipiente industria local de automoción.
El proyecto se articula bajo la marca Opaia Motors y se orienta a la fabricación de automóviles comerciales y privados, además de autobuses, destinados al mercado doméstico y, en una fase posterior, a la exportación regional.
La planta inició su actividad oficial el pasado 20 de enero con un acto institucional en el que participaron representantes del Gobierno angoleño y autoridades regionales, junto a socios industriales internacionales chinos vinculados al proyecto, como Volvo, Chery, DongYang y Afreximbank.
Esta instalación se convierte de este modo en la primera y única infraestructura de ensamblaje china de vehículos en funcionamiento en Angola y constituye el punto de partida de una cadena industrial local en un país históricamente dependiente de la importación de automóviles.
La factoría cuenta con líneas preparadas para distintos tipos de carrocería y ha sido diseñada para operar con estándares industriales comparables a los de otras plantas africanas en fase de desarrollo.
Capacidad industrial y empleo de Opaia
El fabricante angoleño ha estructurado el proyecto con una doble dimensión industrial y laboral. La planta emplea en la actualidad a más de 1.500 trabajadores locales y prevé ampliar su plantilla directa hasta 3.500 personas, con programas específicos de formación técnica y capacitación profesional orientados a perfiles industriales.
Además de la fabricación en sí, el plan contempla la creación progresiva de una cadena de suministro doméstica para componentes y servicios asociados, con el objetivo de reducir la dependencia exterior en piezas y procesos industriales.
La iniciativa incorporará también acuerdos con fabricantes internacionales, lo que posibilitará el traslado de tecnología productiva y conocimiento técnico al entorno local.
Opaia ha explicado que la hoja de ruta industrial de la factoría incluirá, en una fase posterior, la producción de vehículos eléctricos, una vez que «el entorno técnico y logístico permita su despliegue comercial en condiciones viables» para el mercado angoleño y regional.
El proyecto se enmarca dentro de la estrategia del gobierno de Angola para diversificar su Economía e Industria, lo que en la práctica se traduce en reducir la dependencia del país de sectores extractivos y a generar tejido productivo local.





