La economía circular se ha convertido en un vector directo de eficiencia operativa en la automoción corporativa, al permitir reducir costes, asegurar el suministro de componentes y optimizar el valor residual del vehículo, según ha expuesto la multinacional de renting y gestión de flotas Ayvens en la quinta edición de su foro AyvensTalks.
Esta tesis se formuló desde el arranque de la misma jornada por Elena Galante, asesora sénior en ESG y movilidad sostenible y miembro del equipo directivo del Club de Excelencia en Sostenibilidad, quien situó la circularidad fuera del perímetro exclusivamente ambiental.
En su intervención, Galante explicó que la reutilización de materiales y componentes empieza a operar «como una variable económica», con impacto directo en la «estructura de costes, la resiliencia industrial y la posición competitiva» de las empresas del sector.
Ese enfoque marcó el tono del encuentro y desplazó el debate hacia la gestión diaria del vehículo en el ámbito de las flotas en una mesa redonda moderada por David Henche, responsable de Comunicación y ESG de Ayvens España, reunió a Jaime Hernández, Head of Sales Retail West & Fleets Spain de Goodyear, Alicia Segura, Communication & PR Manager de Carglas,; Álvaro Jiménez, subdirector de la Factoría de Carrocerías de Renault y Antonio Cruz, director comercial y de marketing de Ayvens España.

Desde el ámbito industrial, Jiménez explicó cómo la circularidad se integra en las fases de diseño, producción, uso y fin de vida del vehículo, con proyectos orientados a devolver funcionalidad a piezas y automóviles usados sin alterar estándares de calidad ni seguridad.
En paralelo, Segura trasladó la circularidad al terreno de la posventa, al subrayar que priorizar la reparación frente a la sustitución reduce hasta un 80% las emisiones asociadas y multiplica por diez la reducción de residuos, además de introducir eficiencias directas en los procesos de mantenimiento.
En el segmento de componentes, Hernández situó la circularidad como un criterio transversal que comienza en la selección de materias primas y termina en la gestión del neumático al final de su vida útil. El desarrollo de materiales biológicos, el recauchutado y el neumático conectado permiten alargar ciclos de uso y evitar reemplazos innecesarios, con impacto directo en costes operativos.
La circularidad aplicada al ámbito flotero
El cierre del coloquio trasladó el debate al plano estrictamente financiero del renting. En este sentido, Antonio Cruz señaló que una parte creciente de los usuarios ya demanda piezas reutilizadas en las operaciones de mantenimiento y que el mercado de componentes remanufacturados se duplicará antes de 2030.

Bajo este contexto, las piezas reacondicionadas presentan diferenciales de precio de entre el 30% y el 50% respecto a componentes nuevos, una variable que incide de forma directa en el coste total de utilización del vehículo.
La circularidad se proyectó también sobre el propio modelo de renting, cxplicaron los presentes, con fórmulas basadas en la incorporación de vehículos usados a contratos corporativos.
Este enfoque permite ampliar el acceso al renting, acelerar la rotación del parque y extender la vida útil de los activos sin alterar los estándares operativos, trasladando la lógica circular al corazón financiero de la flota.





