El trabajo autónomo en España se apoya de forma mayoritaria en proyectos de largo recorrido, ya que seis de cada 10 profesionales mantiene su actividad durante más de cinco años, un umbral que alcanza a 2,09 millones de personas dentro de un colectivo que cerró 2025 con 3,43 millones de afiliados, tras sumar 37.536 nuevos trabajadores por cuenta propia en el ejercicio, según los datos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos.
Ese volumen de 3,4 millones marca un máximo histórico para el régimen general y supone un crecimiento anual del 1,1% con el añadido de que, dentro del conjunto total, tres de cada cuatro autónomos supera los tres años de trayectoria, mientras que solo el 12% tiene menos de un año de actividad, con 422.084 personas en esa situación.
La evolución neta no se distribuye de forma homogénea entre las distintas figuras jurídicas, destaca ATA, que señala que el balance del ejercicio recoge una pérdida de 21.406 autónomos persona física, frente al aumento de 66.674 autónomos societarios.
Los familiares colaboradores, por su parte, retroceden en 7.732 personas, lo que perfila un colectivo cada vez más apoyado en estructuras empresariales de carácter societario.
Edades y emprendimiento
De acuerdo con la federación, la estructura por edades explica buena parte del comportamiento del régimen, porque los mayores de 56 años concentran el 73,1% del crecimiento total registrado en 2025, con un peso destacado del grupo de más de 65 años, que aporta el 35,2% del aumento anual. Sumando a los profesionales de entre 46 y 55 años, los autónomos mayores de 46 representan 31.833 de los 37.536 nuevos cotizantes del ejercicio, el 84,5% del total.
Las franjas más jóvenes también avanzan, aunque con menor intensidad, con los menores de 25 años incorporando 6.520 nuevos autónomos y el tramo de 26 a 35 sumando 8.097 profesionales el año pasado. El único retroceso se produce entre quienes tienen entre 36 y 45 años, con una caída de 8.914 personas.
Los datos aportados por ATA subrayan además el papel del emprendimiento de origen extranjero, con un 77,6% de las nuevas altas corresponde a profesionales con nacionalidad distinta a la española, lo que se traduce en 29.125 nuevos autónomos extranjeros durante el ejercicio.
Los trabajadores por cuenta propia de nacionalidad española crecen en 8.411 personas.





