El mercado global de núcleos para motores eléctricos se elevará hasta aproximadamente 24.500 millones de euros en el horizonte de 2031 y desde los 15.200 millones derivados de sus ventas en 2024, lo que se traducirá en un incremento medio anual a partir de este ejercicio del 7,2%.
trayectoria que implica una tasa media de crecimiento anual del 7,2%, según un informe de Valuates Reports.
Esta expansión en el valor y ventas de este componente clave discurrirá de modo parelelo con el despegue del vehículo cien por cien eléctrico, de acuerdo con un informe de la consultora Value Reports, que ha señalado al respecto que los núcleos magnéticos «constituyen la base funcional del propulsor y condicionan variables como la eficiencia energética, la densidad de par y la estabilidad operativa» en un coche sin emisiones.
Asia-Pacífico controla aproximadamente el 87% de la producción mundial de los núcleos, respaldada por su base manufacturera, el elevado volumen de fabricación automovilística y el despliegue de maquinaria industrial.
El desarrollo actual de plataformas electrificadas exige motores capaces de concentrar mayor densidad de par en espacios reducidos, un requisito técnico que está impulsando diseños de núcleos preparados «para soportar flujos magnéticos elevados sin incrementar el peso».
Por esta razón, los núcleos destinados a motores concentran ya el 48% del mercado «gracias a su capacidad para operar bajo velocidades variables y cargas fluctuantes».
Hay que recordar, aunque este texto pueda resultar demasiado técnico, que la reducción de peso se ha convertido en una prioridad básica para los fabricantes de automoción en la hora conseguir mejorar las autonomía de sus vehículos eléctricos, lo que ha disparado la demanda de soluciones de componentes como los núcleos, debido a su alta capacidad y ligereza.





