El fabricante de vehículos Fiat ha presentado el Qubo L, un modelo orientado al uso combinado profesional y familiar que combina arquitectura de furgoneta compacta con configuración para pasajeros y que se fabrica en la planta de Stellantis en Vigo.
El vehículo se comercializa con dos longitudes de carrocería, una versión de cinco plazas con 4,40 metros de longitud y otra de siete plazas que alcanza 4,75 metros.

La configuración interior del Qubo L prioriza la modularidad, con tres asientos independientes en la segunda fila y dos butacas extraíbles sobre raíles en la tercera, lo que permite hasta 144 combinaciones posibles.
A ello se suman 27 compartimentos de almacenamiento repartidos por el habitáculo y una profundidad de carga que puede llegar a tres metros gracias al asiento del acompañante plegable, una solución que amplía su uso tanto en entornos domésticos como en actividades profesionales ocasionales.

La plataforma de su hermano Berlingo
Desde el punto de vista técnico, el Qubo L comparte plataforma con el Citroën Berlingo, con el que coincide en arquitectura y lugar de producción. Eso sí hay que apuntar que Fiat lo posiciona fuera de su gama Professional, reservándolo como vehículo de pasajeros con un enfoque polivalente entre turismo y monovolumen.
La oferta se estructura en tres niveles de acabado, Pop, Icon y La Prima, y se acompaña de una paleta cromática que incluye Gelato White, Cinema Black, Foresta Green y Riviera Blue.

En el apartado mecánico, el modelo se ofrece con motorizaciones diésel de 100CV y 130CV con cambio manual, así como una variante automática de 130CV.
Para la versión de cinco plazas se incorpora además una alternativa eléctrica de 136CV.
En el plano funcional, el diseño del portón trasero facilita la carga de objetos voluminosos, mientras que la luneta practicable permite acceder al maletero sin necesidad de abrir todo el portón.
El sistema Extended Grip Control ajusta la respuesta del motor y la tracción para mejorar el comportamiento en superficies de baja adherencia como barro, nieve o grava, ampliando el espectro de uso del vehículo en desplazamientos fuera del asfalto.





