El 60% de los españoles continúa utilizando el coche de forma habitual en sus desplazamientos diarios, aunque su presencia en el ámbito urbano ha retrocedido en ocho puntos en un año, desde el 52% al 44%, bajo un contexto en el que el 51% de los ciudadanos sigue considerándolo imprescindible, especialmente en ciudades medianas y en zonas periféricas y de acuerdo con el Foro de Movilidad Alphabet 2025, elaborado a partir de más de 5.000 entrevistas.
El informe refleja igualmente un avance sostenido del transporte público entre los segmentos más jóvenes, donde el autobús y el metro «superan ya al coche como opción preferente», con un 56% de uso regular del autobús y un 40% del metro entre los menores de 30 años, una pauta que se acentúa en grandes áreas metropolitanas como Madrid, con un 67% de utilización del metro y un 53% del autobús, y Barcelona, con un 63% y un 51%, respectivamente.
En paralelo, el desplazamiento a pie se consolida como hábito mayoritario, al situarse en el 65% de la población, mientras la micromovilidad eléctrica continúa ampliando su base de usuarios hasta alcanzar al 24% de los ciudadanos, tres puntos más que en 2024.
La penetración al respecto es especialmente elevada entre los más jóvenes, donde el 30% utiliza patinete eléctrico y el 20% bicicleta eléctrica, y con focos urbanos destacados en Palma, con un 36%, Sevilla, con un 33%, y Barcelona, con un 32%.
Otro punto interesante es que la posesión de vehículo privado sigue siendo predominante, con un 71% de los españoles declarando tener coche propio, una realidad que convive con un cambio significativo en las preferencias de compra, ya que el 54% se inclina por tecnologías híbridas o híbridas enchufables frente a un 8% que optaría por un automóvil eléctrico, una proporción que retrocede cinco puntos en un año, mientras que los vehículos de gasolina recuperan terreno hasta el 22%.
Las barreras para la adopción del coche eléctrico «permanecen estables y continúan concentrándose en el precio», citado por el 28% de los encuestados, en tanto que la autonomía limitada la mencionan un 26% y la escasez de puntos de recarga, un 23%, a lo que se suma una «infraestructura aún incompleta», ya que solo el 27% de los ciudadanos dispone de punto de recarga en su garaje privado, frente a un 51% que depende de redes públicas o de terceros.
Con todo ello, y según concluye el estudio de Alphabet, la percepción del vehículo eléctrico como solución idónea para la movilidad urbana pierde tracción, al situarse en el 36% de los ciudadanos, siete puntos menos que en 2024.





