Las marcas japonesas fabricaron más automóviles que todas las marcas chinas combinadas a lo largo de 2025, si bien la distancia entre ambos bloques industriales se estrecha con rapidez, de acuerdo con un estudio efectuado por la consultora Inovev sobre la evolución de la producción mundial entre 2010 y 2025.
Al respecto, los fabricantes japoneses cerraron el ejercicio en un entorno próximo a los 28–30 millones de vehículos producidos, mientras que el conjunto de marcas chinas se situó en el rango de los 24–26 millones, señala Inovev.
La diferencia, que a comienzos de la pasada década superaba con holgura los 15 millones de unidades, quedó reducida en 2025 a un margen estimado de entre 3 y 5 millones.
Este acercamiento ha respondido a dos trayectorias divergentes. Por un lado, la producción agregada de las marcas japonesas se mantuvo relativamente estable desde 2010, con oscilaciones coyunturales ligadas a la pandemia y a la recuperación posterior, pero sin un salto estructural.
Por otro, los fabricantes chinos han mostrado una curva ascendente casi ininterrumpida, impulsada por el mercado doméstico y por la expansión de su huella industrial fuera de China, de acuerdo con la consultora.
Una década de convergencia
En relación con ello, el informe sitúa el punto de inflexión en torno a 2020 ya que, en ese momento, la producción china se movía todavía en el entorno de los 12–14 millones de unidades, frente a más de 25 millones en el caso japonés.
En apenas cinco años, el bloque chino prácticamente ha duplicado su volumen, mientras que el japonés ha permanecido en una banda estrecha próxima a 30 millones.
La lectura de Inovev sobre el estrechamiento en los diferenciales se motiva en un desplazamiento del centro de gravedad tecnológico hacia la electrificación, un terreno en el que los fabricantes chinos han ganado escala con mayor rapidez.
Esa ventaja relativa ha acelerado con fuerza su crecimiento industrial y, aun sin haber superado todavía a Japón en volumen total, «se aproximaran en breve a un umbral histórico que parecía inalcanzable una década atrás».





