En las escuelas de negocios enseñan a sus alumnos a ser audaces y a adelantarse a la competencia, de modo que la mayoría de los altos ejecutivos del motor han sido demasiado optimistas en lo que respecta a electrificación.
Pero, finalmente, la realidad de la demanda les ha obligado a corregir el rumbo, y General Motors no se ha librado de esta tendencia.
La multinacional con sede en Detroit acaba de anunciar a los inversores que dar marcha atrás en sus planes de electrificación, para fabricar y vender menos vehículos eléctricos (EV) costará a la empresa unos 6.000 millones de dólares.
Esta noticia parece muy negativa pero podría ser peor, porque el mes pasado Ford Motor Company reconoció que la cancelación de varios proyectos de EV generaría un cargo en su cuenta de resultados de 19.500 millones de dólares en 2026 y 2027.
La cara de este fracaso es la del pick-up Ford F-150 Lighting, 100% eléctrico, cuyo lanzamiento ha resultado un fiasco y dejará de esta a la venta. En todo caso, el F-150 Series, en sus versiones de combustión, lleva siendo el “coche” más vendido en EEUU desde 1977.

Volviendo a GM, en realidad no está abandonando por completo su programa de EV, aunque está reduciendo turnos en algunas plantas y readaptando otras para ensamblar camionetas y SUV de combustión en lugar de eléctricos.
Los EV de Cadillac, Chevrolet y GMC seguirán a la venta, pero esperan vender muchos menos de lo planificado inicialmente. Por un lado, el gobierno de EE. UU. eliminó el crédito fiscal para “vehículos limpios”, que reducía el precio de los eléctricos hasta en 7.500 dólares.
Si a esto le sumamos la creciente hostilidad de los concesionarios por tener que vender eléctricos, la marcha atrás ha sido inevitable. En octubre de 2025 GM registró un cargo de 1.600 millones de dólares debido a lo anterior y cerró BrightDrop, la marca que fabricaba furgonetas de reparto eléctricas (en la foto) para empresas como FedEx y Walmart.
En cuanto al cuarto trimestre de 2025, GM dice que debe asumir 6.000 millones de dólares, de los cuales 4.200 millones serán pagos y tarifas de cancelación a proveedores, por componentes que ya no necesitan.
A pesar de estos costes, el pasado no fue un mal año para GM. Lideró las ventas de la industria automotriz de EEUU en 2025, logrando un aumento del 6%. Además fue líder en pick-ups grandes por sexto año consecutivo, con la Chevrolet Silverado y la GMC Sierra registrando sus mejores ventas combinadas en los últimos veinte años.





