La Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA) prepara un anuncio relacionado con los sistemas automáticos de arranque y parada del motor, los conocidos como start-stop, después de que su director general, Lee Zeldin, asegurara la semana pasada que esta misma semana se podría efectuar un anuncio público oficial al respecto.
El responsable del organismo manifestó el viernes pasado su oposición explícita a esta tecnología y ha indicado que EPA estudia posibles actuaciones vinculadas a su implantación en los vehículos.
Precisamente la semana pasada se anunció por parte del Gobierno central la eliminación de los incentivos públicos que se otorgan a las marcas de coches que introducen este elemento de arranque y parada automático.
El sistema start-stop permite apagar el motor cuando el automóvil se detiene y reiniciarlo al demandar potencia, una solución que la propia EPA había asociado anteriormente a mejoras de consumo de hasta el 5% en entornos de tráfico con paradas frecuentes.
La normativa federal no obliga a los fabricantes, en la actualidad, a incorporar este sistema y su adopción responde en gran medida al acceso a los denominados créditos off-cycle, ayudas regulatorias concedidas a tecnologías capaces de reducir emisiones en condiciones reales de conducción.
En el marco actual, la mayoría de los vehículos nuevos permite desactivar la función mediante un acceso específico, si bien el sistema suele activarse por defecto al arrancar el automóvil para ajustarse a los criterios asociados a dichos créditos.




