Empresas » Aprovechar la oportunidad de monetizar el vehículo corporativo cuando no se utiliza es posible. El jefe de Drivy en España explica cómo.

En España hay 22 millones de vehículos y la mayoría pasan más del 90% del tiempo aparcados. En el marco de los modelos colaborativos que tienen tanto auge en la actual movilidad, “esto es todo un sinsentido”. Así opina Jaume  Suñol, el country manager de Drivy en España, una empresa que cuenta con una herramienta que permite rentabilizar los automóviles cuando no se utilizan. ¿Cómo? Alquilándolos a otros usuarios.

Y no sólo los coches privados, sino también los de empresa. Hay algunas que tienen sus flotas paradas durante el fin de semana, como coches de cortesía o de sustitución. Para gestionar estos coches, que suponen un gasto grande para las compañías, Drivy dispone también de sistemas para que los puedan monetizar.

Suñol explica a Fleet People el éxito de Drivy en que las nuevas generaciones que viven en grandes ciudades son cada vez más reacias a comprar coches y asumir los gastos que suponen. Prefieren invertir ese dinero en experiencias, viajes u otras cosas. Para el ejecutivo, el modelo de movilidad está cambiando e iniciativas como la suya “ayudan a que estas nuevas generaciones, que deciden no tener coche, tengan más opciones para tener libertad un fin de semana o en vacaciones” dice. Drivy empezó en Francia en 2010 dando soluciones al alquiler de coches entre particulares. Pero vieron también que las empresas tenían mucho que ganar y que rentabilizar sus vehículos en propiedad cuando no se utilizan era una buena idea.

Por eso Drivy se acaba de lanzar al mundo profesional con la captación de flotas. Este marketplace ofrece, según Suñol, “un concepto que cambiará la dinámica de los alquileres de coches”. Se denomina Drivy Open, y su tecnología permite que los coches se puedan abrir desde un smartphone instalándoles un dispositivo. “Permite cerrar alquileres sin firmar el contrato físicamente”, explica.

Aquellas pymes, por ejemplo, empresas de compraventa de coches, talleres que tengan coches de cortesía o empresas que tengan una flota de coches pueden inscribir sus coches en este sistema que pone de acuerdo a gente que necesita coche con gente que le interesa alquilar su propio coche. Suñol destaca que “gracias a las herramientas y a la tecnología que tenemos hacemos que sea muy fácil gestionar estos alquileres a través de un smartphone o ordenador. Si inscribes tus coches, Drivy hace que te llegue gente interesada y que hagan solicitudes de alquiler. Genera demanda sin que tengas que hacer captación, anuncios o promover el alquiler tú mismo, como empresa”.

La iniciativa aporta a las empresas proximidad, ya que los coches están ubicados donde vive la gente y no en una estación de tren, por ejemplo.

“Es un servicio de alquiler flexible que no tiene horarios  gracias a la tecnología de la plataforma. Y ofrece un precio estable y asequible ya que se trata de alquileres entre particulares”, destaca el ejecutivo. La compañía reseña también que Drivy Open permite acceder directamente desde un móvil “y que puedas alquilar el coche sin quedar con el propietario, abrirlo y usarlo directamente. Es un plus de tecnología que ofrecemos para que se facilite mucho todo el proceso”, apunta Suñol.

En 2015, la empresa aterrizó en España, igual que en Francia: primero, atendiendo las necesidades de alquiler entre particulares, y ahora invitando a participar a los profesionales. La ampliación de servicios ha sido posible gracias al desarrollo de este negocio, de la aplicación Drivy Open y a un proceso de trabajo realizado junto con la aseguradora Allianz.

Drivy cuenta con 3.000 coches disponibles para alquilar y 40.000 usuarios en las principales ciudades de España. Esperan acabar 2017 con 10.000 coches.