sábado 20, abril, 2024

ÚLTIMO NÚMERO

NEWSLETTER

Prueba a Fondo: VW Polo, la vida en color es maravillosa

Share & Fleet

En este texto...

Autor

El Volkswagen Polo es al segmento de los utilitarios como el Golf al de los compactos, es decir, un referente para todas aquellas marcas que pretenden lanzar al mercado un modelo rival. Y, ojo, que a lo largo de los 42 años de vida del Polo han sido muchos los competidores que le han hecho sombra, algunos de ellos con muy buenas cualidades. Pero por más que pasen las décadas y las generalistas se empeñen en intentar quitarle el trono, lo cierto es que seguirá siendo ese espejo en el que todos se miran para tratar de alcanzar el éxito.

El pequeño Polo —que ya no lo es tanto, por cierto— es un modelo fundamental dentro del grupo VAG y dentro de la firma Volkswagen en particular.

No en vano, son ya más de 14 millones de unidades las que han salido de los concesionarios desde que se diera luz verde al proyecto. Pero es que, además, resulta que es un coche importante para la industria española, porque de ese total de unidades, una parte representativa se ha ensamblado en la planta navarra de Landaben.

 

Prueba a Fondo: VW Polo, la vida en color es maravillosa

 

Sirvan como ejemplo las 296.000 unidades fabricadas aquí solo durante el pasado 2016. Una gran cifra, que convierte a este vehículo en el de mayor producción y exportación de nuestro mercado.

Todo un hito y todo un orgullo esta fábrica pamplonesa, que supone nada menos que el 17% del PIB de la Comunidad Foral de Navarra y que genera 4.800 empleos directos.

El Polo es uno de esos coches a los que siempre les va bien. A veces está en lo más alto y a veces algún escalón por debajo, pero generalmente se acerca al podio. Si hablamos de la generación que acaba de tocar a su fin, queda claro que sus cifras no han sido nada malas este 2017. Por citar algunos ejemplos, se sitúa en la cuarta posición por volumen de ventas en el mercado absoluto; es, también, el cuarto renting y el primero en el canal de alquiladoras.

Teniendo en cuenta que prácticamente todos los coches caen en picado cuando ya asoma la patita la generación sucesora, no dejan de ser sorprendentes sus resultados.

 

Con mayor amplitud de miras

Pero basta de fríos datos. Es momento de volver a Landaben, a sus prensas, talleres de motores y cabinas de pintura, porque es precisamente aquí donde se acaba de empezar a fabricar la nueva generación del Polo, la sexta.

¿Y qué unidad ha sido la primera, primerísima en salir rodando al exterior? Un 1.0 TSI de 95 CV en color naranja. ¡Vaya! Exactamente igual que nuestro fleet car de este mes. ¿Casualidad? Quizá tenga que ver con que es una versión muy equilibrada, que apunta buenas maneras tanto en ventas privadas como particulares.

 

[su_carousel source=»media: 25332,25331,25326″ width=»1060″ height=»600″ items=»1″ title=»no» pages=»yes» speed=»0″]

 

Sí, es probable que este Polo inunde a partir de ahora las calles y carreteras. Y con carrocería de cinco puertas, que es la única que ha sobrevivido en este salto evolutivo. Cuestión de demanda, ya que el cliente medio apuesta por la practicidad de este tipo de variante y no quiere saber nada del contorsionismo al que obliga un tres puertas.

También puedes leer...
Los seguros de coche experimentan un alza del 28% en el primer trimestre

Es normal, a cualquiera le incomoda entrar doblado a las plazas traseras, y no digamos nada si se trata de personas mayores o de padres que tienen que acomodar a sus hijos en las sillitas infantiles. Lumbago a corto plazo garantizado.

Como decía al inicio del texto, el Polo ya no es tan pequeño. Aquello de ser un coche para ciudad y poco más, ya quedó atrás. Ahora es ocho centímetros más largo (rebasa los cuatro metros de longitud) y tiene una distancia entre ejes casi 10 centímetros mayor. ¿Qué quiere decir todo esto?

 

Prueba a Fondo: VW Polo, la vida en color es maravillosa

 

Que hay más espacio en el habitáculo, tanto en la fila de asientos delantera como en la trasera, que siempre es la más crítica en este tipo de coches.

Detrás ya se viaja con cierta holgura y se puede colocar una silla infantil sin mayor problema en sus anclajes Isofix.

El espacio disponible lo permite e incluso la tarea de acomodar al niño no es más engorrosa que otros modelos de mayor tamaño.

 

[su_carousel source=»media: 25329,25335″ width=»1060″ height=»600″ items=»1″ title=»no» pages=»yes» speed=»0″]

A la cabeza de su segmento en opciones de configuración

Configurar un Polo ‘atómico’ es fácil. Solo hace falta querer aflojar la cartera. A más de uno le dará rabia tener que pagar aparte por elementos que en otras marcas formarían parte del equipamiento de serie o de ciertos paquetes. Pero la buena noticia es que no son especialmente caros. El must del catálogo de opciones es el ‘VW Digital Cockpit’, que es una pantalla TFT digital que sustituye al tablero de esferas analógicas de toda la vida como el que figura en la imagen. Por 375 euros se gana en legibilidad, presentación y modernidad. ¿A quién no le gustaría llevar en su utilitario la instrumentación del Audi R8? Otra cosa es hablar del cambio automático DSG de doble embrague y 7 velocidades, que eleva el precio final en 1.670 euros frente a la caja manual de cinco velocidades. Es recomendable por la comodidad que aporta y por cómo exprime las posibilidades del pequeño TSI. Pero claro, la factura obliga a pensárselo dos veces. Las prioridades de cada uno inclinarán la balanza a uno u otro lado. La pantalla táctil de 8 pulgadas que se integra en la parte superior de la consola central sí viene de serie en cualquier Polo con motor gasolina de 95 CV.

 

Así que, efectivamente, el Polo ya casi empieza a hacer el papel de un coche de segmento C —salvando las distancias, claro—. Y no sólo en materia de habitabilidad sino también en todo lo que tiene que ver con su maletero, que cubica 351 litros. A quien le suene a chino esta cifra y no sepa cómo situarla en contexto, le diré que es exactamente el maletero que ofrecía un Golf de hace dos generaciones. Nada mal, ¿verdad?

También puedes leer...
Golf: El ‘blockbuster’ de Volkswagen en flotas cumple los cincuenta

Sin llegar a ser una zona de carga grande en términos absolutos, sí da para viajar con el equipaje de cuatro personas o para guardar un carrito de bebé de los grandes. En fin, que el nuevo Polo mantiene su esencia de coche pequeño, pero sus aspiraciones han crecido de manera notable.

 

TSI + DSG: un dueto ganador

Una vez en marcha llega la mayor de las sorpresas. ¡Menudo chasis! Está claro que la plataforma MQB A0 le ha dado un buen empujón al comportamiento dinámico, que ahora ofrece maneras de coche más grande. Las sensaciones que transmite a las manos son casi las de un Golf, con su buena pisada, su aplomo y un nivel de aislamiento e insonorización muy similares, pero gracias a la compacidad de su carrocería y a su menor peso, se nota más ágil y vivo de reacciones. Combina lo mejor de los dos mundos. A todo esto sabrán sacarle partido aquellos que disfruten conduciendo, pero también quien sólo busque un medio de locomoción confortable, pues el equilibrio en la puesta a punto es total.

Y ya metidos en harina con el apartado dinámico, hablaré del motor 1.0 TSI que se esconde bajo el capó de nuestra unidad de pruebas, que es uno de los mejores ejemplos de cómo las mecánicas de gasolina se han dieselizado en los últimos años.

Se trata de un tricilíndrico turbo de 1 litro, que entrega 95 CV y, en este caso, se asocia al cambio automático DSG de 7 velocidades. Lo curioso es que, en una conducción normal, el motorcito no pasa de 2.000 vueltas.

 

Polo
FOTOGRAFÍA: FERNANDO ARÚS

 

Y no lo hace porque ni quiere, ni lo necesita. Resulta que da lo mejor de sí (su par máximo) a ese régimen y de poco sirve apurar las revoluciones para buscar un buena patada.

Esto tiene una serie de consecuencias positivas, casi todas de hecho, que podrían resumir en que es ampliamente utilizable, baja el consumo considerablemente y reduce la sonoridad a niveles casi imperceptibles.

¿Lo malo? Que está tan preocupado por la eficiencia y por ser solvente, que cualquier atisbo de pasión queda escondido. Es decir, que no es una mecánica para disfrutar al volante sino para resolver la papeleta de una manera efectiva y con buena nota en materia de consumo y rendimiento (que no es poco).

 

Tecnológico como el que más

Sin dejar el apartado de la tecnología, toca hablar del universo que ha creado el nuevo Polo, tanto interior como exterior, que bien podría ser considerado el paraíso de la generación millenial. Visto desde fuera, los faros full led delanteros y traseros (985 euros) le dan ese aire moderno que cualquier coche de última hornada debe tener para poder girar cabezas. Una vez en el interior, prácticamente todo se maneja desde una pantalla táctil de generosas dimensiones, en la que puede aparecer reflejado el contenido propio del smartphone mediante el sistema app connect (de serie). Y que nadie se preocupe por la batería, que Whatsapp, Facebook, Instagram, el correo y demás redes de esclavitud social seguirán funcionando siempre gracias al sistema de carga inductiva (115 euros), que mantiene al móvil con vida sin necesidad de cables.

También puedes leer...
Renault y Volvo reciben el ok para producir comerciales eléctricos juntos

Aparte de esto, el Polo es pionero por su tablero de instrumentos digital, un elemento que ya empieza a ser medianamente habitual en segmentos superiores, pero que nunca antes se había visto en un modelo de este tamaño. Lo cierto es que me he quedado con las ganas de ver qué tal le sienta a este VW, ya que la unidad de pruebas no lo montaba.

 

Prueba a Fondo: VW Polo, la vida en color es maravillosa

 

Pero me lanzo a la piscina y lo recomiendo casi con los ojos cerrados, ya que todos los coches que lo integran ganan una barbaridad en el apartado visual. Además, cuesta 375 euros, un precio bastante coherente.

 

Polo
FOTOGRAFÍA: FERNANDO ARÚS

 

También destacan los asistentes a la conducción, algunos de serie y otros no, propios de esta nueva generación y cuya misión es no sólo hacer la vida a bordo más cómoda sino aumentar la seguridad de los ocupantes. El control de crucero adaptativo, el asistente de salida de aparcamiento o el front assist con frenada de emergencia y detección de peatones son algunos ejemplos de lo que puede llegar a integrar.

En fin, que en Volkswagen han sabido crear una pequeña joyita a partir de esa gallina de los huevos de oro que es la nueva plataforma MQB A0. El problema, como siempre, es que este coche es más caro que muchos de sus rivales generalistas, lo que hará que algunos usuarios salgan huyendo en otras direcciones. Veremos si la jugada le sigue saliendo bien al Polo, que ahora tiene que luchar con una competencia cada vez más feroz, entre la que se incluyen nuevos actores como los SUV del segmento B, que salen hasta debajo de las piedras y ya empiezan a fagocitar el mercado.

 

Polo
FOTOGRAFÍA: FERNANDO ARÚS

 

Prueba a Fondo: VW Polo, la vida en color es maravillosa

¿POR QUÉ RECOMIENDO EL POLO A UNA EMPRESA?

Esta nueva generación del Polo cumple mejor que ninguna otra los requisitos para el mercado de empresas. Incorpora los últimos sistemas de asistencia, conectividad y seguridad. Esto, unido a su mayor amplitud interior —con un maletero que crece hasta los 349 litros—  lo sitúan al nivel de modelos del segmento superior. La nueva gama del Polo cuenta con una versión específica para flotas, que equipa el motor TDI de 80 caballos y un equipamiento específico orientado a este tipo de clientes. Además, su oferta de motores incluye una versión GNC, que equipa el nuevo propulsor de gas natural 1.0 TGI de 90 CV.

¿Dónde quieres recibirla?

    Más información


      ID.7 Tourer, aún más espacio en clave eléctrica

      Lo más visto