Maurizio Marinella representa a la tercera generación napolitana de la firma de corbatas más deseada por el establishment empresarial y político de medio mundo. Esta es su vida. Esta es su historia. Se la cuenta a Fleet People.

Bill Clinton, Silvio Berlusconi, François Mitterrand, Helmut Kohl… Aunque no lo crean, todos tienen algo en común que les une. Y no, no es el poder que ejercieron, o su cargo público. Son sus corbatas.

MAURIZIO MARINELLAEl responsable, en parte, de esta anécdota es Francesco Cossiga, antiguo presidente de la República italiana, y que durante la celebración en Nápoles de la reunión del G7 de 1994 llevó como regalo una corbata a todos los jefes de estado.

El presente procedía de la tienda E. Marinella, en honor a su fundador, Eugenio Marinella, que desde 1914 gozaba de una privilegiada situación en el número 287 de la Riviera di Chiaia, uno de los lugares más elegantes de Nápoles. Cossiga era íntimo amigo de Maurizio Marinella —nieto del fundador— y cuando llegó con este complemento a la reunión, el producto gustó tanto que ahora prácticamente todos los altos mandatarios suelen tener una como mínimo en su fondo de armario. Es como su tarjeta de visita.

Aristóteles Onassis y John F. Kennedy fueron de los primeros en descubrirlas. Onassis siempre las encargaba negras para que la prensa no supiera el estado de ánimo del empresario, y el rey Juan Carlos I mandaba una carta cuando las recibía como agradecimiento (hoy están colgadas en las paredes de la tienda). Nos consta que su hijo, Felipe VI, todavía no ha hecho ningún encargo, según nos confiesa Maurizio Marinella al visitar su pequeño local de no más de 20 metros cuadrados en el golfo de Nápoles.

A la vuelta de la esquina está su taller artesano en donde trabajan mujeres costureras y hombres sastres, y no más lejos tiene un local-muestrario con todos los objetos que ya fabrica la firma italiana: bolsos, pañuelos, camisas… El imperio se expande.

Maurizio Marinella nos recibe afectuoso. Como cada día, el empresario está aquí desde las siete y media de la mañana para atender a todos los clientes. Parece un poco ocupado, y nos insta a esperar fuera en el café de al lado con un refresco. Hoy es verano, pero si fuera invierno nos revela que siempre invita a chocolate con churros para que la gente espere cómoda antes de entrar. Parece que ya está libre, accedemos y volvemos a hablar de España y el actual rey. El representante de la tercera generación Marinella es conciso. Si Felipe VI quiere hacerse con una de sus corbatas, tendrá que hacerlo vía e-mail o por teléfono. De momento no hay tienda online, a pesar de que Maurizio sea un enamorado de comprar antigüedades por internet.

PREGUNTA—¿Por qué llevar corbata, ahora que hay dirigentes que no la llevan?

RESPUESTA—Pensamos que depende de la situación, pero cualquier persona necesita una corbata. Es una cuestión de respeto por el lugar en el que se encuentra (desde ir a una ceremonia o hasta asistir a la Cámara de los Diputados) y también tu interlocutor. Nuestra corbata viste a un hombre elegante, moderno y clásico al mismo tiempo, pero es también su tarjeta de visita. Eso es lo que nos gusta hacer todos los días, tratamos de encontrar la corbata perfecta para cada hombre que entra en una tienda Marinella.

PREGUNTA— ¿Por qué alguien tendría que comprar una corbata en Marinella y no Charvet, Turnbull&Asser o Loewe?

Maurizio MarinellaRESPUESTA— La corbata de Eugenio Marinella se podría definir como un producto único. Es un símbolo de tradición de sastre que se pasa por alto en la mayoría de los casos hoy en día. El diseño en seda se hace a mano —como oposición a la impresión digital— en Inglaterra desde 1914. El proceso para realizar la corbata es muy artesanal, seguimos las directrices que los clientes marcan para combinar nuestro estilo y sus gustos. El resultado es que es muy difícil encontrar dos corbatas iguales.

PREGUNTA— La tienda fue fundada el 26 de junio de 1914 por Eugenio Marinella (su abuelo), casi un mes antes del estallido de la Primera Guerra Mundial. Ha sobrevivido a dos guerras mundiales y tres sistemas de gobierno (liberal, dictadura y democracia). ¿Cuál es el secreto?

RESPUESTA— Suelo decir que somos un milagro. Bromas aparte, siempre hemos tratado de seguir el ritmo del corazón de Nápoles, siguiendo las olas de la moda, pero sin perder nuestra identidad. Nuestra marca se ha construido sobre una fuerte tradición familiar, no sólo hecha por el conocimiento de nuestros productos, sino también por la forma en que queremos estar con la gente, con nuestro público. Es una relación de mucha confianza. Supongo que ése es nuestro secreto.

El proceso para realizar la corbata es muy artesanal. ¿El resultado? Es muy difícil encontrar dos corbatas nuestras iguales

PREGUNTA— Antes de 1914, ¿la familia a qué se dedicaba, también a la industria textil? ¿Por qué la corbata?

RESPUESTA— Antes de abrir la tienda, Eugenio Marinella era un empresario en el campo de la moda del hombre y sus accesorios. Después de 15 años de actividades en empresas, Eugenio decide permanecer en el campo de la moda hombre y abrir una tienda por su cuenta. Al principio, la actividad principal de la tienda estaba centrada en las camisas, que todavía hoy se venden, pero con el aumento de la clase media estadounidense, la moda sufrió unos cambios sustanciales. Eugenio fue muy cuidadoso en las evoluciones de la sociedad y de las costumbres, por lo que se detuvo la producción de camisas para incrementar la de las corbatas. Así éstas se convirtieron en el principal producto de la casa E. Marinella.

PREGUNTA—¿Cuál es su producción actual?

RESPUESTA—Nuestros sastres producen 150 a 180 lazos cada día, depende también de la época.

PREGUNTA—El material es británico, la telas y el diseño Marinella es napolitano. ¿Por qué parecer británicos cuando se trata de una empresa 100% italiana?

RESPUESTA—En 1914, el hombre elegante se vestía al estilo Inglés. Mi abuelo Eugenio decidió tener un rincón de Inglaterra en Nápoles, por lo que comenzó sus viajes a Londres para elegir materiales como Penhaligon’s y perfumes Floris, productos Aquascutum, Briggs, las telas… E. Marinella fue el único que instaló, en Nápoles, una vasta gama de productos exclusivos procedentes de Londres, siendo el proveedor oficial de las empresas inglesas en Nápoles. Nosotros somos napolitanos, ya se sabe, gente tradicional, por lo que todavía producimos nuestras sedas en Inglaterra. En realidad, mi corazón está dividido en dos lugares, Nápoles y Londres: nuestras corbatas son verdaderamente napolitanas y al mismo tiempo muy británicas.

Maurizio Marinella

Tengo el corazón dividido: Nuestras corbatas son verdaderamente napolitanas y al mismo tiempo muy británicas

PREGUNTA—¿Y sus referencias de diseño?

RESPUESTA—Marinella tiene miles de referencias de diseño exclusivo, lo que se traduce en más de cien años de fantasías e ideas impresas a mano. A menudo oía los consejos de mi abuelo y mi padre (Luigi Marinella), así que yo mismo visto aún clásico y aprecio un estilo sobrio. Esto no quiere decir aburrido. Es simple elegancia. En definitiva, un estilo debe permitir a la gente expresar su propia personalidad. Por último, y no menos importante, siempre hay que elegir los accesorios basados en el instinto y sin pensar en algo específico.

PREGUNTA— Si alguien no entiende sobre corbatas o camisas, ¿qué consejo le daría acerca de los colores y la tela?

RESPUESTA— La elegancia es un concepto universal, pero creo que cada hombre tiene un gusto muy personal. Nos encanta conocer a nuestros clientes, uno por uno, para descubrir cómo son sus personalidades y si podrían cumplir con nuestro estilo, que es muy clásico, pero nunca fuera de moda. Si tuviera que elegir un color, sería el Azul Marinella. Y si tuviera que dar un consejo, sería llevar un lazo clásico con un modelo brillante, luminoso, nunca excesivo. La corbata completa el traje del hombre, pero nunca debe desviar la atención de la persona.

PREGUNTA—¿Cuál cree que es el mejor nudo de corbata?

RESPUESTA—Estoy acostumbrado a hacer un nudo clásico de una única vuelta (four in hand). El nudo, obviamente, depende de la corbata. Si tienes un tejido Jacquard o una corbata de siete pliegues, las más gruesas, sería mejor hacer un nudo simple, de lo contrario se vuelve demasiado grande. También depende del cuello de la camisa.

PREGUNTA— Seven Fold, Nine Fold para referirnos a los pliegues… Pero, ¿Este tipo de corbatas son el alma de la casa?

RESPUESTA—La corbata clásica que vendemos tiene tres pliegues, pero nuestros clientes piden también las que tienen cinco, siete y hasta nueve pliegues. Esto es, la pieza se pliega varias veces hacia dentro, lo que le da una consistencia incomparable con el resto y la hace más valiosa. Además, para apoyar el nudo, en el interior de la misma siempre hay un soul: el alma de Marinella.