Los vehículos eléctricos de batería (BEV) escalaron hasta el 28% de cuota en el mercado chino de turismos al cierre del ejercicio pasado, loq ue supuso dos puntos más que el ejercicio precedente, una progresión que sitúa a esta tecnología en disposición de tocar el umbral del 30% cuando concluya este año y «sin necesidad de un salto adicional sobre el ritmo actual», según datos recopilados por la consultora Inovev y obtenidos por Fleet People.
Desde 2020 la serie histórica muestra un avance constante en el país asiático, con un recorrido que pasó del 21% en 2022 al 24% en 2023, alcanzó el 26% en 2024 y suma ahora otros dos puntos tras cerrar 2025 en el 28%.
Esa subida sostenida se ha producido pese a que la oferta de automóviles sin emisiones es cada vez más amplia y a que la guerra de precios ha abaratado el acceso al coche enchufable en el gigante asiático, donde solo existe riesgo si se recortan las subvenciones y los incentivos fiscales públicos.
Cerco a los fabricantes pequeños
Inovev considera que la pugna comercial actual entre marcas podría forzar a algunos fabricantes de menor tamaño a abandonar la actividad de vehículos eléctricos y a recortar parte de su oferta, «un movimiento que reordenaría la base de competidores en el mercado chino», según la consultora.
Más allá del espectro del eléctrico puro, y por su parte, los híbridos enchufables (PHEV) frenaron su escalada en 2025 al cerrar el año con una cuota del 19% en el país, idéntica a la del ejercicio anterior, periodo que sí marcó un despegue claro tras situarse en el 11% en 2023 y en apenas el 7% en 2022.
Por detrás se ubicaron los híbridos no enchufables (F-HEV), que ocupan el último lugar con una cuota del 4% en 2025, un punto más en relación con el 3% de ejercicios previos.





