La gestión inteligente de flotas tiene en la inteligencia artificial (IA) su próxima gran palanca de eficiencia, según se desprende de los debates celebrados a lo largo de la sexta edición de ‘Ayvens Talks’, la jornada anual que la multinacional de renting y gestión de flotas Ayvens ha organizado, en esta ocasión, en Barcelona.
La integración de datos procedentes del vehículo, la telemática, los puntos de recarga y las infraestructuras urbanas abren la puerta de este modo a una reducción del coste total de uso o TCO, un indicador «crítico» para los gestores de flotas corporativas.
«La inteligencia artificial nos puede ayudar a eficientar cualquier proceso y eso, en un negocio de servicios como el nuestro, tiene un impacto directo en el TCO», ha afirmado al respecto Clara Santos, directora general de Ayvens España.

Uno de los focos del encuentro ha sido la gestión de la recarga en flotas electrificadas, señalada como uno de los principales retos operativos del sector. Roby Moyano, cofundador de la empresa tecnológica Bia, quien ha explicado que la inteligencia artificial permite prever patrones de uso, optimizar los momentos de carga y anticipar necesidades energéticas.
Tecnología y conducción autónoma
La jornada ha abordado también el horizonte de la conducción autónoma aplicada a la movilidad corporativa. Al respecto, Esteve Almirall, profesor de inteligencia artificial en Esade, ha señalado que la convergencia entre electrificación, conectividad y autonomía configura un nuevo modelo de movilidad urbana con impacto directo en la logística de las ciudades, un proceso que ya es visible en mercados como China, donde operan taxis autónomos y soluciones de transporte sin conductor.
En esa misma línea, Fran Espadas, Brand Manager de Renault España, ha presentado el desarrollo de un minibús autónomo en Barcelona, fruto de la colaboración entre Renault y Weride, con nivel cuatro de autonomía y capacidad de circulación en entornos controlados bajo supervisión remota.
Santos ha finalizado apuntando que el aprovechamiento de estas capacidades «exige una gestión estructurada del dato» y una colaboración activa entre fabricantes, operadores y ciudades.







