La empresa de tecnología de geolocalización TomTom recortó sus pérdidas hasta los 21 millones de euros en 2023, casi un 80% por debajo de las registradas el año anterior, según informó la compañía holandesa.
La facturación creció un 9% en el ejercicio pasado hasta los 584,8 millones de euros, impulsada por el aumento del 12% en sus ingresos por su tecnología de geolocalización hasta los 490,7 millones de euros, que compensaron el descenso del 6% en las ventas a consumidores, hasta los 94,1 millones de euros.
«Hemos hecho buenos progresos hacia nuestros objetivos en 2023, logrando crecimiento de los ingresos en Tecnología de Localización, mejorando nuestra rentabilidad y trayendo nuevos mapas al mercado», dijo en un comunicado el consejero delegado de la empresa, Harold Goddijn.
Por el contrario cayeron un 16% los generados en sus servicios a empresas, hasta los 148 millones de euros, debido a que algunos contratos perdieron valor con la renovación puesto que reflejan un menos uso de los mismos.
Por lo que respecta al cuarto trimestre, Tom Tom registró unas pérdidas netas de 11,6 millones de euros, por encima de los 8,8 millones del mismo periodo de 2022, pese a que la facturación del grupo creció un 3 % entre octubre y diciembre, hasta los 143 millones de euros.
En concreto, la compañía ingresó un 7 % más por tecnología de geolocalización, hasta los 125 millones de euros, y un 15 % en ventas a consumidores, que generaron 18,2 millones.
Para 2024 las proyecciones de la compañía son «prudentemente optimistas», anticipando un aumento gradual de los contratos firmados y un incremento de los ingresos que espera se sitúen en este ejercicio en el rango entre 570 y 610 millones de euros.





