El fabricante de automóviles BMW cerró 2025 como la primera marca mundial del segmento ‘premium’ tras vender 2,17 millones de vehículos, un 1,4% menos que el ejercicio anterior, en un contexto marcado por el potente descenso del 14,2% registrado en China, mercado en el que la firma bávara comercializó 536.163 unidades.
El constructor de automóviles Mercedes-Benz, por su parte, se situó en segunda posición con 1,81 millones de entregas, excluidos los vehículos comerciales, lo que representó una caída del 9,6% respecto de 2024.
La marca de la estrella matriculó 472.799 automóviles en el mercado chino, un 19,8% menos que en el año previo.
El fabricante de vehículos Audi ocupó el tercer puesto mundial tras comercializar 1,62 millones de ventas el año pasado, un 2,9% menos que en el ejercicio precedente. En China, la compañía de los cuatro aros contabilizó 617.514 entregas, cifra que supuso un retroceso del 2,7%.

China reordena el mapa ‘premium’
La posición de liderazgo de las tres marcas alemanas se produjo en un entorno de mayor presión competitiva en el mercado chino, que ya concentra una parte relevante de sus volúmenes globales.
Hay que apuntar que fabricantes locales enfocados en el negocio de automóviles de alta gama, como Hongqi —consdierada como marca de lujo tradicional en china— y Xiaomi —nueva firma de lujo con enfoque tecnológico— se aproximaron a las 500.000 unidades anuales cada uno en 2025, volumen que superó el registrado por Cadillac en el mismo periodo.
Por su parte, Porsche y varias marcas chinas emergentes del segmento se situaron por debajo de las 300.000 entregas anuales.
Otras enseñas chinas del segmento reforzaron su posicionamiento hasta situarse por encima incluso de Lincoln durante el ejercicio pasado, lo que modificó el equilibrio competitivo en el mayor mercado mundial para las marcas premium.
Fuera del trío germano y en el ámbito global, Lexus vendió 882.000 vehículos en 2025, un 4% más, mientras que Volvo Cars cerró el ejercicio con 710.000 unidades, un 7% menos.





