Empresas » Viajamos al corazón de Ámsterdam para contarles de primera mano qué se cuece en la mente de los cerebros tecnológicos de la multinacional de servicios, ALD.

No entiendo muy bien para lo que significan las siglas de mi cargo”, sonríe ante periodistas de varios países de Europa John Saffrett, el CAO (Chief Administrative Officer) de la multinacional de leasing ALD. Quizás sea esa actitud, la de la humilde jactancia de uno mismo, cuestionar las cosas y, sobre todo, tener la mente muy despierta y ávida por conocer cualquier iniciativa novedosa, por pequeña que sea, la que ha posibilitado que Saffrett sea el máximo responsable mundial de ALD en Tecnología e Innovación.

ALDEs el elegido para presentar el laboratorio de ideas que la compañía utiliza en Ámsterdam (Holanda) para asegurarse de que siempre está a la última de cualquier proceso global que esté relacionado con la palabra más mágica de los últimos cinco años: Movilidad.

“En nuestro caso, hemos empleado unos 12 meses en establecer lo que nosotros denominamos como el ALD Way, un nuevo patrón de movilidad que marcará nuestra estrategia desde este momento y en el que hemos trabajado absolutamente todos los países con filiales de ALD”, explica el ejecutivo.

Estar en todos los canales, conocer lo último y aplicarlo al propio negocio cuando procede no es ajeno ni a ALD ni a cualquier gigante del sector. Pero es cierto que en estos últimos años han surgido múltiples variables que han invitado a todos los actores del sector del vehículo corporativo a reflexionar más y, sobre todo, a simplificar bastante las cosas para acercarse de una manera más sencilla y operativa a sus clientes.

Y dentro de ese concepto de movilidad, el genérico ‘Gestión de la Movilidad’ es el rey absoluto.

ALD y su competencia, las empresas de rent a car globales (Enterprise…), las cautivas de leasing y renting de los principales fabricantes de automoción del mundo (Kia Empresas, Renault Empresas…), las entidades financieras (Santander Consumer Renting…), los proveedores independientes de servicios, las firmas de carsharing (Drivy, Ubeeqo…), las compañías tecnológicas (Uber…) y también tanto los agregadores de internet como las compañías de viajes (Citymapper…) o aquellas en centradas en medios de pago, han puesto el foco claramente en una única diana: la gestión de la movilidad.

En mayúsculas.

Un momento fantástico

“¿Qué puedo decir?” —explica Saffrett ante una audiencia multicultural, apostado frente a grandes pantallas multifuncionales y multitarea y siendo muy consciente del nuevo papel que deben desempeñar las empresas de leasing en el ámbito de los nuevos procesos de movilidad— “En este momento, es indudable que nuestro negocio es muy sexy, si se me permite la palabra. Estamos atravesando un momento fantástico y muy enriquecedor con todos los nuevos actores tecnológicos: Tesla, Uber… Para mi, la conectividad y todo lo que la rodea es auténtico oro”, señala el directivo de ALD, que ve cristalino como el agua que “aquellas empresas que sepan no sólo adaptarse al cambio, sino sumarse a él con nuevas propuestas, ésas serán las que formarán parte de la próxima ola del conocimiento”.

¿Significa eso que todo lo nuevo relacionado con la tecnología aplicada a la movilidad debe observarse como si fuera un elemento rápidamente asumible, como un disruptor del mercado que hay que venerar a pies juntillas? No, y el ejemplo es evidente: los coches autónomos.

“No tengo duda alguna respecto de que los coches autónomos serán una realidad dentro de relativamente poco tiempo. Comenzarán a funcionar, según creo yo, en pequeños convoyes en las ciudades y en las autopistas [una opinión que comparte exactamente en los mismos términos un destacado ejecutivo del sector de automoción, Luca De Meo, presidente de Seat], pero eso no significa que el mundo se vaya a llenar de coches autónomos. Serán una pieza más”, entiende Saffrett. Del laboratorio de ideas de ALD en Ámsterdam y todas sus diferentes ramificaciones en otros países sale una ramificación principal común, el Mobility Management como fin último. Y para llegar a ese punto en el que la empresa está situada ahora han hecho falta muchos cambios.

Diríase que una catarsis completa.

ALD

Cambio de mentalidad, de cómo se hacían las cosas a cómo deben hacerse ahora… “Desde nuestro modo de pensar hasta nuestra forma de trabajar todos los días”, apunta Saffret, que basa en cinco puntos muy concretos, específicos y clarificadores el paso —o mutación, según se vea— desde el modelo como jugadores tradicionales a otro: el jugador de la movilidad del futuro.

Cinco nuevos axiomas

Tecnología, Viajes, Flexibilidad, Multimodalidad y Compartición. Estas cinco palabras se han convertido en cinco axiomas o puntos de partida básicos que ya conforman la estrategia de movilidad de ALD.

Estos cinco movimientos, si quieren llamarse así, provienen directamente de los modelos tradicionales de negocio de las compañías de leasing y renting. Es decir, no se debe entender que estas cinco nuevas capacidades anulan las anteriores. Es diferente. Más bien un punto de partida, el modelo de negocio tradicional, que sirve como impulsor hacia el paradigma del nuevo modelo. “Si eres un buen jugador actual, un gran player con el modelo actual de leasing, estás preparado para serlo de acuerdo con las nuevas demandas de movilidad que se van a imponer en el mercado. Es simple. Como el paso del viejo al nuevo mundo. Se trata de que sepamos muy bien cómo interpretar el concepto de manejar un automóvil”, afirma John Saffrett.

Finalmente, ésa la cuestión. No importa cuánto cambien los modelos según los cuales las personas poseen un vehículo. Lo relevante es saber cómo adaptar al negocio propio a los requerimientos del mañana. Si la tendencia actual se centra en modelos que no buscan la propiedad del coche, sino su utilización, lo importante es conectar con el usuario para ofrecerle exactamente lo que busca.

ALD cuenta en Italia, por ejemplo con una firma independiente, Ricaricar, que dispone de un sistema de compra de cupones de kilómetros para el usuario. Por ejemplo, por 160 euros al mes uno adquiere 300 kilómetros en un vehículo. Si se necesitan más, se paga un extra en forma de cupón adicional por kilómetro. Y cada mes se ajusta el kilometraje.

Recubrir la oferta total

Poniendo en el punto de mira central al usuario y discutiendo durante un tiempo prolongado las nuevas modalidades de negocio futuras, tanto desde aquí, en el laboratorio central de ideas de ALD enclavado en Ámsterdam como en diferentes localizaciones como Reino Unido y Francia, los ejes principales del negocio de la multinacional del leasing, se llegan a los cinco puntos cardinales mostrados previamente, que a su vez parten del último requerimiento básicos en la hora de gestionar, dirigir y controlar una flota de automóviles: la financiación y los servicios inherentes a la flota que conforman el esqueleto tradicional del negocio: ahora hay que sumar, como una espesa capa que lo recubre todo, los servicios para el conductor.

ALD
Patricia Jadraque.

Y en ellos entran en juego la Tecnología, Viajes, Flexibilidad, Multimodalidad y Compartición.

Básicamente, la unión de todos ellos cierra, de acuerdo con ALD, el círculo de prioridades y necesidades del conductor. En el  ámbito de la tecnología se cubren desde las diferentes necesidades de propulsión (eléctrica, convencional, mixta mediante la hibridación, el coche conectado, las aplicaciones móviles y la telemática).

En relación con los Viajes, aquí se afronta la facilidad de pago, y sobre todo la simplificación a través de una única tarjeta. En cuanto al modelo de Flexibilidad, recoge la propuesta de la compañía de ofrecer alternativas realmente interesantes para los entornos cambiantes, cada vez más comunes. Por ejemplo, mediante la oferta de alquiler a largo plazo que permitan al conductor el cambio de vehículo cada dos años, en lugar del mínimo de cuatro de un renting convencional.

Todo tipo de necesidades

Asimismo, la idea de la flexibilidad de la compañía también busca la idea de establecer contratos de duración intermedia de entre uno y 12 meses. Finalmente, la Multimodalidad permite escoger entre el tipo de vehículo con el que se quiere circular: en coche, motocicleta o bicicleta, por ejemplo.

“Tenemos que introducir todas estas bases tan rápido como nos sea posible en el conjunto de nuestra estructura global. Hemos de acelerar los procesos todo lo que podamos”, apuntaba en Ámsterdam el CAO de ALD International, que valora mucho que la dirección de la compañía haya impulsado la creación de los laboratorios de ideas.

Por ejemplo, en Reino Unido, un mercado con un fenomenal tamaño para el vehículo corporativo, se han impulsado hasta siete start-ups internas con siete productos diferentes relacionados con el leasing y los nuevos modelos de movilidad que se están probando.

“Así no sólo nos aseguramos de estar constantemente innovando. Así promovemos el talento de una manera muy clara y seguro que creamos nuevos e interesantes productos”, anota John Saffrett.


4.000 empresas


Utilizarán servicios de carsharing corporativo en el horizonte de 2020 en Europa. La cifra será bastante reseñable si se tiene en cuenta que a finales de 2013, hace menos de tres años, sólo 200 compañías utilizaban este tipo de servicios en el viejo continente.


El laboratorio de ideas de ALD parece que se está incrustando a la perfección en la filosofía de la empresa, que ha removido los cimientos —algo siempre complicado— de una multinacional que, como cualquier empresa con decenas de miles de empleados en el mundo, tradicionalmente ha necesitado o ha aguardado a que un repentino disruptor del mercado cambiara su modelo de actuar, de ver las cosas. No era algo propio de ALD, sino de toda la industria global de la gran empresa. Recuerden el caso de General Motors.

Según Saffrett, éste es el verdadero cambio que han desarrollado en ALD: La contribución a un nuevo modelo de innovación a través del siempre sano proceso de brainstorming de sus laboratorios de ideas.

“Todo lo que estamos haciendo, lo que estamos mostrándoles, es real. Son productos que pueden ver, tocar y experimentar. Y éste es el mejor ejemplo para ser los líderes del próximo paso tecnológico que habrá en la gestión de la movilidad”, concluye el directivo inglés.