Recetas en el maletero: Bacalao A brás Taxi Driver. Al estilo Checker Marathon Cab

Volkswagen

 

Las calles de Nueva York son uno de los escenarios cinematográficos por excelencia. Por sus venas han recorrido infinidad de clásicos, importantes intérpretes e historias inmortales, pero en nuestra mente de “cuatro ruedas” posamos la atención en los protagonistas automovilísticos.

Todo tipo de coches se han dado cita en la Gran Manzana y alrededores en todo tipo de géneros: thrillers, cine negro y de época, cine de gángsters, comedias románticas… pero si hay un vehículo anclado al mito y personalidad de Nueva York, ése es el yellow cab (taxi amarillo). Y ya puestos, es la obra maestra de Martin Scorsese, ‘Taxi Driver’, la que catapultó su figura, su grandeza, su leyenda…

Taxi Driver

Hablamos de un Checker Marathon en su versión taxi, perteneciente a la Checker Motor Company afincada en Kalamazoo (Michigan) y extinta desde 2010. En sus entrañas se perpetraron vehículos desde la década de los 30. Estos coches se hicieron muy populares entre los taxistas debido a su gran capacidad de carga y su robustez. Asimismo, los pasajeros veían en él un modo de transporte cómodo, amplio y de gran altura.

De hecho, los caballeros no tenían que quitarse el sombrero al subirse en él.

De esa forma vamos a surcar la oscuridad de la ciudad que nunca duerme subidos en el Checker Marathon mientras Travis Bickle (Robert De Niro) nos conduce por las aortas decadentes de los 70 al tiempo que cocinamos un Bacalao A Brás dotando de un envolvente amarillo todo nuestro trayecto. Bajada de bandera. Insomnio. Empieza el viaje…

La vida de Travis, un ex marine que gasta las horas de un sueño que no llega trabajando como taxista, se dirime cabalgando a lomos de su Checker Marathon Cab por las calles de la ciudad. Lentamente su maltrecha cabeza se empieza a hacer pedazos.

De ese modo nosotros limpiamos el pescado, retirando todas las espinas, y desmenuzamos la carne. Picamos la cebolla muy finamente y la ponemos a sofreír en una sartén con un poco de aceite…

Taxi Driver
Patricia Jadraque.

La mente de Travis, que ve cómo es decepcionado por la chica que le gusta y por la vida infame que tiene una adolescente prostituta, se va troceando; en su interior empieza a cocinarse un plato de mucha mayor envergadura. Así pues añadimos las migas del pescado a la cebolla y lo cocinamos todo unos minutos, dejando que el suave chisporroteo sea el único sonido que envuelve el paseo en el Checker Marathon.

La violencia empieza a emerger cuando agarramos un cuchillo o una mandolina y empezamos a trocear las patatas en tiras finas tipo paja. Acudimos a un mitin político con el sano propósito de asesinar a un senador. Tensión. Las patatas se fríen a fuego abierto y fuerte en una sartén con abundante aceite.

Para luego huir, como Travis, a un lugar seguro tras ser descubierto, es decir, a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa o de rabia. Pero la cruzada tiene una nueva víctima: el proxeneta de la joven prostituta. Armados hasta los dientes nos lanzamos a la matanza por un destartalado burdel, haciendo conjugar todos nuestros ingredientes en un mismo escenario criminal: la sartén.

Vertemos las patatas (guardamos un puñado para los títulos de crédito) y removemos bien. Incorporamos los huevos batidos con un diente de ajo picado y mezclamos todo hasta que quede meloso. Retiramos del fuego, acabamos con el último enemigo, y servimos aún caliente.

Su venganza se consuma y libera a la chica de sus cadenas, ofreciéndole un futuro esperanzador. Travis queda tendido en el sofá

o en el plato, con un puñado de patatas paja en la cima, a modo de cresta mohawk, y emulando un suicidio con la punta de su ensangrentado dedo.

Y volvemos a las calles, a la rutina, a vivir dentro de un Checker Marathon, testigo mudo de la violencia del exterior.

El coche surca el asfalto, una silueta amarilla como nuestra receta, que da color a un mundo gris. Y por si os lo preguntáis:

Yes, I’m talking to you…


Ingredientes  (2 personas)

1/2 kg de bacalao fresco sin piel ni espinas, 3 patatas, 2 huevos, 2 cebollas medianas, 1 diente de ajo, Sal, pimienta y Aceite de Oliva, Perejil fresco picado, Aceitunas negras (opcionales)