Audi desvela dos protos, Elaine y Aicon, para la conducción autónoma de niveles 4 y 5

Audi ha desvelado en el Salón del Automóvil de Fráncfort dos concept car, de nombre Elaine y Aicon, con los que el fabricante alemán muestra estar preparado para los niveles 4 y 5 de la conducción autónoma, los dos máximos que permitirán el pilotaje automático.

El Audi Elaine es un SUV coupé de propulsión eléctrica que en pocos años hará posible un alto nivel de automatización, a veces, incluso, sin la presencia del conductor a bordo, mientras el Aicon exhibe la visión de la marca de los cuatro aros sobre su vehículo autónomo del futuro, sin volante ni pedales.

En el caso del Elaine, el conductor podrá dejar su Audi en las áreas adecuadas y dejar que el vehículo se guíe automáticamente y sin ocupantes hasta un aparcamiento multiusos que ofrece una gran variedad de servicios, como el lavado del automóvil, una gasolinera o postes de recarga de baterías. Gracias a sistema Audi AI, hace todo ello por sí mismo.

El Audi Aicon es un turismo deportivo de 2+2 plazas con un contenido tecnológico que combina innovaciones en transmisión, suspensión, digitalización y sostenibilidad, y está concebido como un vehículo de propulsión exclusivamente eléctrica y debería poder cubrir distancias de entre 700 y 800 kilómetros con una carga completa de sus baterías.

Elaine, una cara familiar

El exterior del Elaine hizo su debut hace unos meses, ya que en mayo de 2017, Audi presentó el e-tron Sportback concept como un estudio de diseño y demostración tecnológica en el Salón del Automóvil de Shanghái, en China.

El vehículo que se estrena en el Salón de Francfort comparte con aquel las líneas de la carrocería, la propulsión eléctrica y su característica iluminación exterior, y anticipa el segundo vehículo 100% eléctrico que producirá Audi.

La longitud exterior de 4,90 m, una anchura de 1,98 m y una altura de 1,53 m, junto a su distancia entre ejes de 2,93 m, sitúan al Audi Elaine cerca del Audi A7.

Sus 320 kW de potencia (435 CV), que pueden llegar a los 370 kW (503 CV) en el modo boost, proporcionan un nivel adecuado de propulsión. Así, el Elaine acelera de 0 a 100 km/h en sólo 4,5 segundos.

Con una batería que tiene una capacidad energética de 95 kW/h, su autonomía sobrepasa los 500 kilómetros (NEDC). Hay dos opciones para cargar la batería, una rápida con cable a 150 kW o un dispositivo sin cables a través del sistema Audi Wireless Charging.

Para su conducción, utiliza una configuración que Audi empleará en futuros modelos de producción con propulsión completamente eléctrica: un motor eléctrico en el eje delantero y dos en el trasero serán los encargados de impulsar las cuatro ruedas, transformando a este coupé de altas prestaciones en un vehículo con la característica tracción quattro de Audi.

La tecnología de iluminación de este concept car es una innovación que se hace visible de día y de noche. Las unidades Matrix LED delanteras y traseras, controladas digitalmente, producen un gran campo de iluminación. Minúsculos proyectores digitales Matrix marcan literalmente la carretera situada por delante del coche, convirtiendo la luz en un versátil y dinámico canal de comunicación con el entorno.

Otros usuarios de la carretera también pueden ser informados de los diferentes modos de conducción empleados como, por ejemplo, cuando el vehículo circula de forma autónoma. El Audi Elaine utiliza campos LED animados para saludar individualmente a los pasajeros cuando entran o salen del automóvil.

Altamente automatizado

El Audi Elaine tiene numerosas funciones que sitúan en un nivel superior la conducción pilotada y los sistemas de asistencia, y en pocos años se ampliará también el alcance de Audi AI a modelos de producción.

Su base proviene de un controlador zFAS mucho más avanzado, que va instalado en la parte trasera. El procesador de nueva generación tiene una mayor capacidad de computación y refinados sensores, con un alcance y una precisión aún superiores. Por tanto, el Audi Elaine puede ofrecer a su propietario la función de conducción autónoma en autopista, relevándole de la tarea de conducción durante largos recorridos.

Este sistema autopilotado para autopista es una evolución del Audi AI traffic jam pilot que utiliza el A8 en los atascos, y que permite la conducción autónoma a velocidades de entre 60 y 130 km/h, esta última la máxima permitida en la mayoría de los países.

Cuando el sistema autopilotado para autopistas está activado, el Audi Elaine cambia de carril automáticamente; por tanto, puede adelantar y regresar a su carril original. Puede iniciar, realizar y completar estas acciones de forma autónoma, sin ninguna intervención de la persona sentada al volante. Si el conductor quiere intervenir, lo puede hacer de forma espontánea en cualquier momento.

Audi AI Zone

La red de conexiones entre el coche y las infraestructuras es crucial para la movilidad sin conductor, que puede dejar el Audi en las áreas designadas (la zona de entrega) y salir del vehículo. A partir de ahí, el coche se conduce automáticamente y sin ocupantes a un aparcamiento multifuncional que ofrece una amplia gama de servicios como, por ejemplo, un lavado de automóviles, una gasolinera o un poste de recarga de baterías.

Gracias al sistema Audi AI, el coche hace todo por sí mismo. Conectado con su entorno, el Audi inteligente puede incluso localizar un espacio de aparcamiento sin señalizar al lado de la carretera y situarse con precisión en él.

A la hora deseada, el vehículo regresa a la zona de entrega, listo para el siguiente recorrido. Los conductores pueden seguir las acciones de su coche en todo momento e incluso añadir nuevas tareas utilizando una App.

 El proyecto está casi listo para su producción, de modo que Audi Elaine se convertirá así en un dispositivo IoT (internet de las cosas), integrándose dentro del mundo de sus usuarios.

PIA: Asistente personal inteligente

El mejor concepto de funcionamiento es aquel que se adapta de forma ideal al conductor, liberándolo de tantas acciones como sea posible, y que realiza de manera autónoma funciones rutinarias. PIA (personal intelligent assistant), el asistente personal inteligente, sigue este principio.

Utilizando métodos de inteligencia artificial, PIA combina unos datos con otros (datos del coche, datos sobre el conductor, informes de atascos y proyecciones de tráfico, así como información de internet). PIA también responde a las solicitudes hechas verbalmente y utiliza algoritmos personalizados para comunicarse de forma autónoma y adaptada al usuario.

PIA llega a conocer al conductor por medio de la observación de sus patrones de comportamiento. Esto le abre la posibilidad de ser utilizado en una amplia gama de aplicaciones: navegación, selección de música, selección del servicio Audi connect deseado, control de la climatización, sugerencia de un espacio de aparcamiento o mantenimiento de la distancia adecuada al vehículo que le precede en la autopista.

PIA aplica los métodos de aprendizaje de máquinas para obtener sus conocimientos y adapta las funciones del coche al comportamiento y las necesidades del conductor. También hace recomendaciones activas.

Un servidor en la nube segura de Audi aloja y procesa los datos de PIA, de modo que los clientes pueden ver y gestionar esos datos en cualquier momento, a través de su cuenta myAudi. Pueden editar o borrar dichos datos, por ejemplo, en caso de un cambio. Además, se pueden transferir automáticamente a otros coches. El vehículo identifica al usuario individual, carga su perfil y luego PIA adapta el coche y su comportamiento interactivo en consecuencia.

Tecnología Car-to-X

La tecnología Car-to-X, basada en los infrarrojos, amplía el horizonte de los sensores establecidos en el vehículo y basados en radares, cámaras y ultrasonidos, al complementar todo esto con la información obtenida a distancia y fuera del alcance del campo de visión del conductor.

Car-to-X es la comunicación en tiempo real entre los coches y las infraestructuras, y con ello ofrece mayor seguridad, confort y eficiencia. Los coches reconocen las situaciones de peligro, incluso con anticipación, y los accidentes se pueden evitar.

Aicon concept, el autónomo hacia el futuro

El Audi Aicon representa la visión de Audi sobre la conducción automatizada de Nivel 5, sin volante ni pedales, y es toda una demostración de tecnología, además de ser un primer acercamiento al concepto del automóvil de prestigio del futuro, un vehículo que aviva los deseos de los usuarios más exigentes, en contraste con un taxi robotizado, reducido a la pura funcionalidad.

El Aicon es una berlina coupe 2+2 con una longitud de 5.444 mm, anchura de 2.100 mm y altura de 1.506 mm, y una distancia entre ejes es de 3.470 mm, 240 más que la versión con carrocería larga del nuevo Audi A8, lo que sitúa al vehículo en el segmento D, en el nivel máximo del automóvil.

En el Aicon no hay faros ni grupos ópticos convencionales y en su lugar cuenta con superficies visuales enteramente digitales compuestas por cientos de píxeles triangulares. Son recreaciones tridimensionales del símbolo Audi AI.

Agrupados en torno a la parrilla Singleframe se concentran amplios campos lumínicos en los cuales, y al igual que en la zaga, se disponen más de 600 píxeles 3D. La amplia superficie y el alto número de píxeles posibilitan una gran versatilidad de gráficos, animaciones y visualizaciones informativas en cualquier color.

De esta forma, el Audi Aicon ya no está sujeto al aspecto que pueden otorgar unas determinadas luces diurnas, sino que puede adaptarse lumínicamente a la situación concreta de conducción e incluso a los ocupantes, pues las posibilidades de personalización no tienen límites.

Segmentos lumínicos divididos horizontalmente a derecha e izquierda de la parrilla Singleframe asemejan unos ojos y pueden expandirse para simular pupilas dilatadas u ojos entrecerrados para aportar un aspecto agresivo. Si el coche detecta personas próximas u otros usuarios de la vía, literalmente dirige su mirada a ellos y les sigue con sus “ojos”.

El Audi Aicon ayuda a su entorno de forma inteligente y utiliza animaciones en sus superficies de comunicación para avisar a peatones o ciclistas de situaciones peligrosas. Modos de conducción como rodar en convoy, en ciudad o a muy baja velocidad pueden visualizarse. Tiras lumínicas horizontales se mueven de abajo hacia arriba cuando el coche acelera y en el sentido opuesto cuando frena. Su velocidad de movimiento aumenta o disminuye acompasadamente con la velocidad del coche.

La propulsión y el conjunto del vehículo también han sido adaptados óptimamente a este nuevo mundo de movilidad, de modo que un sistema eléctrico altamente eficiente posibilita el dinamismo del Audi Aicon. Cuatro motores eléctricos en total se sitúan en la zona de los ejes delantero y trasero, alimentados con unidades de almacenamiento de energía que van integradas debajo del suelo de la cabina. Son baterías de carcasa sólida con mucha más capacidad energética que las baterías de iones de litio.

Los cuatro motores producen un total de 260 kW (354 CV) y 550 Nm. Cada uno mueve una rueda, posibilitando una tracción integral quattro variable, con control electrónico. La aceleración máxima no se ha tenido tan en cuenta en las especificaciones como la máxima eficiencia energética y, consecuentemente, la autonomía entre recargas.

Esta estrategia operativa también influye en el conjunto propulsor y los frenos eléctricos, que aplican recuperación para reciclar energía. La construcción ligera multimaterial y la aerodinámica optimizada también contribuyen a lograr autonomías de entre 700 y 800 kilómetros con una carga de las baterías.

También la recarga se ha reducido a un mínimo. Gracias a un sistema de alto voltaje con 800 voltios, el conjunto de baterías del Aicon puede cargarse al 80 por ciento de su capacidad en menos de 30 minutos. El coche equipa también un sistema de carga inductiva, sin cables. Y aplica uno u otro sistema de carga sin intervención de un conductor. En una Audi AI Zone, puede acceder por sí mismo a una estación de recarga y recargar sus baterías sin ayuda humana.

El Aicon frena en una primera fase por sistema de recuperación de energía, y de esta forma recarga las baterías. Los ingenieros de desarrollo han reubicado los discos de freno de las ruedas en una posición cercana a la transmisión.

Los ejes y elementos de transmisión del Audi Aicon son simétricos, es decir, idénticos delante y detrás, y componentes mecánicos como las bieletas o la hidráulica de la dirección han sido eliminados.

Un efecto positivo para las cualidades prácticas del Audi Aicon es que, pese a su larga distancia entre ejes de 3,47 metros, el coche es extremadamente ágil de reacciones debido a sus dos ejes direccionales; el diámetro de giro de sólo 8,5 metros es menor que el de un coche pequeño, haciendo al Audi Aicon especialmente adaptado para la conducción urbana.

Al Aicon le seguirán otros modelos Audi polivalentes, cada uno con su propia identidad, asegurando que la gama de vehículos de la marca de los cuatro aros seguirá siendo tan diversa como fascinante.

Los futuros vehículos aumentarán su radio de comunicación con el entorno. El Audi Aicon utiliza módulos de proyección para iluminar la carretera y el entorno en alta resolución y proyecta señales al pavimento.

Un elemento que un futuro vehículo de conducción autónoma definitivamente ya no necesitará son los faros de largo alcance. El sistema de sensores láser y de radar del Audi Aicon también “ve” lo suficiente incluso en la oscuridad, puede encontrar la dirección correcta y detecta a tiempo posibles obstáculos. Mientras tanto, los pasajeros pueden usar los servicios suministrados por myAudi, o incluso cerrar los ojos durante un período de tiempo. Cuando los ocupantes salen del Audi Aicon en la oscuridad, una “luz de acompañamiento” se activa automáticamente, y un mini dron con linterna ilumina con seguridad el desplazamiento a pie del usuario.

En el interior, los asientos individuales pueden girarse respecto a su orientación longitudinal en hasta 15 grados. Girar los asientos hacia fuera hace aún más fácil el acceso a ellos. Girándolos hacia dentro, se facilita que los pasajeros conversen. Si los pasajeros se vuelven, los reposacabezas se pliegan hacia atrás en ángulo recto, convirtiéndose en un apoyabrazos.