Arval Consulting ha publicado una guía destinada a explicar el alcance de la normativa Euro 6e-bis y su efecto en las políticas de movilidad corporativa en Europa, una regulación, aplicada desde enero pasado a todos los modelos de nueva homologación y obligatoria para todos los vehículos a la venta a partir del 1 de enero del próximo 2026, ha apuntado la filial de consultoría de la compañía de renting.
La empresa ha añadido al respecto, además, que esta nueva normativa introduce requisitos «más estrictos» en materia de emisiones y obliga a los fabricantes a rehomologar modelos ya existentes.
La guía aclara cómo los cambios en los procedimientos de homologación pueden repercutir en la fiscalidad, las emisiones certificadas y la competitividad de determinados modelos, «especialmente en el caso de los híbridos enchufables, cuyos valores oficiales de CO₂ tienden a aumentar con los nuevos criterios».
El documento también examina la forma en que la actualización normativa puede modificar decisiones de compra, estrategias de electrificación y costes asociados para empresas y flotas.
Arval Consulting ha subrayado que la Euro 6e-bis «endurece las pruebas de Emisiones Reales de Conducción (RDE), incorpora sistemas avanzados de Monitorización a Bordo (OBM) y ajusta la metodología aplicada» a los vehículos híbridos e híbridos enchufables con el objetivo de reflejar mejor su uso real.
Impacto para las flotas y efectos fiscales
Arval ha querido destacar que la nueva regulación «marca un punto de inflexión» para el sector automovilístico y para la gestión de flotas corporativas, ya que esta nueva actualización «obliga a revisar procesos internos, actualizar políticas de adquisición y reforzar estrategias de transición energética».
La compañía ha señalado que los vehículos ya matriculados o que cuentan con etiqueta ambiental no se verán afectados, mientras que las nuevas compras y los modelos sometidos a rehomologación sí que estarán sujetos a los cambios.
El documento advierte de que, «en un caso hipotético», un modelo que supere los 120 g/km de CO₂ tras la nueva homologación podría quedar sujeto al impuesto de matriculación del 4,75%, lo que «alteraría su coste final y las decisiones de renovación en las empresas».
Asimismo, Arval Consulting ha recordado que la falta de seguimiento del uso real de los PHEV puede generar desviaciones entre sus emisiones estimadas y las reales, con impacto en los indicadores ambientales corporativos.
El análisis incluye también una revisión del límite medio de 115 g/km que deberán cumplir los fabricantes hasta 2027 y señala que algunos híbridos enchufables «podrían mostrar valores de CO₂ diferentes a los previstos» en función de su fecha de homologación o matriculación.





